“Hace años las mujeres no podían entrar a una mina, hoy es posible. Si miras el vaso medio lleno, es positivo, pero yo no me conformo con eso»

Verónica Orquera, Directora de Comunicaciones de la FMC

Dieciséis años de existencia tiene la Federación Minera de Chile y hasta hoy ninguna mujer había ocupado un cargo en su directorio. Más allá de las reformas de estatutos o cambios en la normativa que impulse a posicionar representantes femeninas en las organizaciones sindicales, con el fin de fomentar la participación de estas en el sindicalismo, hoy vemos con buenos ojos la apertura de estos espacios para el desarrollo del liderazgo y el derribamiento de las desigualdades de género en el mundo del trabajo 

De esta forma, es que el nuevo directorio de la FMC, que sumió en el mes de enero de este año, dentro de sus siete integrantes, cuenta con la incorporación de una Directora de Comunicaciones, dirigente del Sindicato Único Altonorte, Verónica Orquera Ustares.

Su trayectoria en el mundo sindical es relativamente corta, iniciándose hace dos años y medio. Anteriormente, se desempeñaba como Ingeniero de Abastecimiento y Comercial  en la Superintendencia de Abastecimiento y Contratos, de la Fundición Altonorte. 

Dentro de los objetivos que se ha planteado como directora de la FMC, está el gestionar relaciones con los medios de comunicación y sociales, identificados en el mapa de acción de la federación,difundir el trabajo a nivel interno, es decir con los sindicatos base, contribuir a potenciar las distintas herramientas comunicacionales y fundamentalmente visibilizar la participación de la mujer en el plano de la minería.

A casi cumplir 29 años en la empresa, durante todo este tiempo se sintió como la voz representativa de las y los trabajadores, esto en situaciones de diferentes abusos que se cometían y que iban quedando como vacíos. Señales de un liderazgo innato que la llevó, con el apoyo de algunos compañeros, a decidirse a dar el paso de cambiar su rumbo y dedicarse al esforzado y desinteresado servicio por la defensa de los derechos e intereses de las y los trabajadores. 

A propósito de la conmemoración de un nuevo Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el área de Comunicaciones de la Federación Minera de Chile conversó con Verónica, para conocer su visión respecto de la inclusión de la mujer a rubros históricamente ocupados por hombres como la minería y las transformaciones que se deben hacer en la cultura organizacional de las empresas del sector para potenciar e incentivar el derribamiento de las brechas de desigualdad existentes.

Desde tu perspectiva como dirigente sindical, ¿Cómo ves la incorporación del factor femenino a áreas donde antes nunca habían sido ocupadas por mujeres?

Las últimas décadas hemos tenido una mayor inclusión que ha sido significativa, no es lo que esperamos, pero ha habido un avance con respecto a eso. En algunos trabajos que son tan específicos y que siempre han sido masculinizados como lo es la parte de operaciones. Así vemos mujeres operando un cargador o mantenedoras en la parte eléctrica, mecánica en las mineras como en empresas que son externas, pero tienen relación directa con la minería. En el área de supervisión o ejecutivo también ha habido un incremento.

Respecto de los avances en materia de género en el rubro minero, en el año 1997 se firmó un decálogo de inclusión de mujeres a la minería como iniciativa del ministerio de minería y algunas organizaciones gremiales como el Consejo Minero y otras instituciones gubernamentales. ¿Qué ha pasado en la práctica con la implementación de este instrumento en las empresas?

Considero positivo que haya señales que se quiere avanzar y se agradece que el Consejo Minero haya incorporado dentro de sus diagnósticos lo relevante que es incorporar a la mujer en el mundo de la minería, en el sentido que le da mayor diversidad en como tú puedes ejecutar un trabajo con la misma responsabilidad, cumpliendo los mismos objetivos, pero desde el punto de vista de género, con una mirada más integral.

Estamos débil en que no todas las empresas se han comprometido con eso, muchas lo hacen para el discurso, impulsando esta idea, pero no en desarrollar una política de inclusión de género y esto las obligaría a comprometerse con acciones concretas para incorporar a la mujer en el mundo de la minería con las mismas condiciones para tener un resultado óptimo en el aspecto laboral. 

Mientras no existan estas políticas reales, es difícil poder avanzar. No basta con decir que las empresas tienen una “mirada” de inclusión de género, se necesita un compromiso verdadero y no solo por cumplir. 

¿Cómo ves las condiciones a las que se enfrentan las mujeres en el día a día del trabajo en minería?

Hay que partir de la base que hombres y mujeres biológicamente somos distintos, entonces cumplir las metas en la parte operaciones, si la empresa no le entrega las herramientas apropiadas a la mujer en situaciones puntuales, como cargar herramientas, por ejemplo, es muy difícil que se logre sin el soporte o apoyo en tecnología.

En este sentido, el Consejo Minero reconoció que están al debe con este tema y lo menciona abiertamente. Aquí es donde tenemos que comenzar a trabajar.

Nuestras antecesoras hicieron el primer grito y ahora nos corresponde a nosotras, a las mujeres de hoy y a las futuras generaciones, aprovechar todos estos espacios que surgieron a raíz de mucho sacrificio y por lo mismo la ONU decide declarar el 8 de marzo el día internacional de la mujer, con este primer grito, para dar a conocer todas estas brechas que tenemos hoy en día. Las mujeres hemos sido muy sacudidas en varios aspectos y la historia lo dice.

¿Qué me puedes decir respecto de la participación de las mujeres en cargos dirigenciales?

En la minería, desde el punto de vista sindical, hay muy poca participación de las mujeres y esto es porque ya como trabajadora, salir de tu casa, compatibilizar los tiempos de madre y de dueña de casa, es muy difícil que pienses en ser dirigente sindical. Mientras no haya políticas públicas que generen posibilidades para que las mujeres se vayan empoderando en el mundo sindical, va a ser muy difícil que la mujer quiera ocupar un cargo de esta naturaleza, porque siempre vamos a priorizar el cuidado de los hijos y la familia. 

Por esto, una de las obligaciones que tenemos las personas que ocupamos un cargo que nos permite ser la voz de las trabajadoras, es precisamente buscar la forma de cómo llegamos a concientizar y convencer a las empresas de que hay que hacer un cambio al respecto.

Una de las brechas difíciles de acortar, es la baja participación de mujeres en cargos de alta responsabilidad o toma de decisiones ¿Qué piensas de esta desigualdad?

Hay que hacer un cambio cultural respecto a los paradigmas que por años han estado instaurados, en que señalan que la mujer no tiene las competencias para desarrollar un trabajo de alta dirección. Hay mujeres muy capaces, es simplemente que no nos han dado los espacios. Esta es una tarea que debemos como Federación discutir de manera profunda y ya estamos dando una señal en el mundo del sindicalismo, ya que, en 16 años de existencia como organización, nunca una mujer había estado en la dirección. Además, debemos ser capaces de motivar a más mujeres a considerar esta opción, ya que, muchas tienen un liderazgo innato y no se han atrevido a dar el paso.

¿Cómo es la relación entre compañeros y compañeras dentro de los lugares de trabajo?

En conversación con algunas trabajadoras del área de la minería 
(operadoras, mantenedoras, etc.), ellas mencionan que una de las 
principales dificultades es enfrentar a sus compañeros, en el sentido de 
convencerlos y  demostrarles, que efectivamente pueden ejecutar el 
trabajo con el mismo grado de responsabilidad y  eficacia que un varón.  
En el caso de las mujeres, primero tenemos que demostrar que somos 
capaces de ejecutar el trabajo.
En algunas oportunidades, las actividades requieren a aplicar fuerza 
física,  y obviamente en este tipo de situaciones las mujeres nos 
encontramos en desventaja.  No falta el o los compañeros, que por un 
tema cultural, tratan de visibilizar esa debilidad para mostrar de 
alguna manera que las mujeres no son competentes para ejecutar tal 
función.  Son los menos, pero aún existen varones que sienten que la 
incursión de la mujer en el mundo minero es una amenaza, o simplemente 
no corresponde.

¿Qué puedes hacer en tu rol de dirigente sindical y directora de la FMC para contribuir al cambio cultural que se necesita?

En el caso mío como dirigenta de la Federación, aparte del compromiso inicial que es apoyar a un equipo de trabajo que desde mi punto de vista son personas que afortunadamente están convencidos que es necesario la inclusión de género femenino en la minería, creo que este tema debe ser una de las prioridades a desarrollar y debemos buscar la manera de alcanzar el objetivo en estos 4 años, al menos dejar una señal de que se ha hecho algo importante con respecto a este tema. Tenemos un desafío que es super relevante y estoy segura de que este equipo de trabajo me va a poyar para que tengamos buenos resultados. 

Área de Comunicaciones

Federación Minera de Chile