Cerro Dominador vendió en diciembre pertenencias mineras a Quadra Mining, en US$ 30 millones, para pagar pasivos a proveedores. La firma, que antes enajenó un yacimiento al grupo Angelini, reorganizó su gobierno corporativo.

 Minera Cerro Dominador está viviendo una nueva etapa. La empresa ligada a la familia Callejas -de larga trayectoria en el sector- acaba de concretar su segundo proceso de venta de activos en menos de un año, con el objetivo de reestructurar deudas y sanear sus números. En diciembre vendió pertenencias ubicadas en 250 hectáreas cercanas al distrito de Sierra Gorda, en la II Región, a la canadiense Quadra Mining. Los US$ 30 millones de la operación los destinó a saldar parte de la deuda vigente con proveedores.

 La transacción es parte de los acuerdos adoptados en el marco del convenio judicial preventivo que la compañía presentó en noviembre. «Con los recursos provenientes de la liquidación se pretende realizar un pago parcial de la deuda de Minera Cerro Dominador e inyectar recursos como capital de trabajo para rentabilizar los proyectos, de modo que los excedentes que éstos generan se destinen al pago de los créditos de este convenio», señala el acta de la primera junta de acreedores del convenio judicial, del 18 de noviembre, a la que asistieron, en representación de la operadora, los abogados Aldo Molinari y Ricardo Reveco, de Carey y Cía., además del síndico Enrique Ortiz.

 Dentro de los activos prescindibles se encuentran las concesiones de la mina Faride, aunque las partes acordaron que se mantendrá o reservará el derecho a explotarla durante un período predeterminado. Trascendió que ese lapso será de cinco años. Recientemente, Cerro Dominador obtuvo la autorización de Sernageomin para realizar la explotación de esta mina a mayor escala, lo que implicará obtener entre 15 mil y 30 mil toneladas de minerales por mes, «lo que permitirá un mejor abastecimiento de la planta de flotación del establecimiento planta Callejas Zamora, de Sierra Gorda, y una reducción de costos», señala el texto del acuerdo.

 Ya a inicios de 2011, los más de 150 accionistas y miembros de la familia Callejas habían tomado la decisión de vender activos. En marzo, de hecho, vendieron el yacimiento Diego de Almagro al grupo Angelini, en US$ 40 millones. En esa oportunidad, el dinero fue a pagar compromisos con el sistema financiero. En ambas operaciones, Cerro Dominador fue asesorada por Asset Chile.

 Esta no es la primera compra de Quadra FNX en la zona. En diciembre también adquirió pertenencias mineras a SQM, en US$ 37,7 millones. Los activos son adyacentes a su proyecto de cobre Sierra Gorda, en el que contempla inversiones por US$ 3.000 millones y en el que se asoció a la japonesa Sumitomo el año pasado.

 Hasta antes de la venta de Diego de Almagro, en el directorio de Cerro Dominador había tres miembros de siete acordados con la banca: Jorge Spencer, Mauricio Bianchi y Gonzalo Prieto. Tras el pago de las deudas, salieron los dos últimos y se mantuvo Spencer, ex gerente general de Parque Arauco. Ahora a la mesa se sumaron dos especialistas en minería: John Dyer, ex ejecutivo de Anglo American Chile, y Jorge Jorrat, ex gerente comercial de Enami. El resto de la mesa lo integran Claudio Callejas, Iván Cerda, Javier Ayala y el presidente Rodrigo del Fierro, yerno de Paulino Noemi Callejas. A nivel de la administración también hubo cambios y asumió el nuevo gerente general, Ignacio Moreno.

 El convenio judicial estableció un nuevo plazo para el pago del saldo de los créditos que tomó Cerro Dominador: 30 meses tras un período de gracia de seis meses. También fijó la forma de pago: 10 cuotas trimestrales.

 A su vez, la firma propuso a sus acreedores que reciban un pago parcial de 25% de su crédito, una vez percibidos los fondos provenientes de la enajenación de los activos. La supervisión del cumplimiento del convenio quedó entregada a una comisión de acreedores integrada por cuatro miembros: dos representantes de los proveedores, uno de Enami y otro de la minera.

 Cerro Dominador se constituyó como sociedad minera en enero de 1989. Posee dos plantas de tratamiento, Santa Margarita y Callejas Zamora, de Sierra Gorda, así como un programa de exploración y explotación en diversas concesiones y pertenencias mineras, a través de su filial Explomindec. Sus problemas de liquidez se originaron por la fuerte caída del precio del cobre entre fines de 2008 y principios de 2009, junto con la mantención de elevados costos de producción, lo que deterioró sus márgenes. Producto de esa combinación de factores, en 2009, la firma reprogramó sus pasivos financieros con bancos y el trader de productos mineros Glencore International FG.

 Sin embargo, a partir de junio de 2010, las dificultades de caja comenzaron a agravarse. Y por cuatro razones que se detallan en el convenio judicial preventivo: la constante baja en las leyes de cobre; el aumento significativo de los costos de explotación; el alza de los precios de los insumos y suministros necesarios para la producción, como ácido sulfúrico, energía eléctrica y petróleo, y la necesidad de realizar las amorti- zaciones previstas en el refinanciamiento bancario, que debían financiarse únicamente con ingresos de la explotación.

 «Sumado a lo anterior, la tramitación de las autorizaciones ambientales y sectoriales necesarias para el inicio de la explotación en las minas Pampita y Faride tuvo importantes retrasos respecto de lo planificado inicialmente, a causa del accidente en la Mina San José, en agosto de 2010», explica el convenio judicial.

 El texto consigna otro hecho. «El 18 de enero de 2011 se produjo un hundimiento, por colapso estructural, de un macizo de la mina Rulita, de Minera Antares, colindante con pertenencias que cubren el yacimiento Pampita, afectando una zona de la misma. A causa de dicho incidente, Sernageomin ordenó la detención de las operaciones en la Mina Rulita y ha mantenido suspendida la faena hasta esta fecha. Los minerales de flotación extraídos por Antares desde Mina Rulita eran el principal abastecimiento de la planta de flotación del establecimiento Callejas Zamora, en Sierra Gorda».(LT)