El presidente venezolano es reelegido por tercera vez con un 54,45% . Para los analistas, su victoria le permitirá profundizar en el proceso bolivariano. 

La abrumadora victoria de este domingo permitirá al presidente venezolano, Hugo Chávez, gobernar hasta 2019 y acumular hasta 20 años en el poder, y profundizar en la Revolución Bolivariana, siempre y cuando su salud se lo permita. En el último año, el mandatario ha sido operado hasta tres veces de cáncer en medio del secretismo sobre su enfermedad, de la que por otra parte se ha recuperado de forma insólita. Pero, además, el rápido reconocimiento por parte de la oposición parece haber iniciado una nueva etapa en las relaciones entre el Gobierno y la oposición.

Con 7.444.082 sufragios, Chávez superó con creces a su más directo rival, Henrique Capriles, quien ha obtenido 6.151.544 votos (44,97%).

Y estos datos, comenta a TVE el analista del Real Instituto Elcano, Carlos Malamud, demuestran que “más allá de los problemas de salud, más allá de los problemas económicos, más allá de los problemas de inseguridad ciudadana, su respaldo sigue allí. El suelo es un suelo fuerte”.

Desde el primer momento, el candidato opositor ha reconocido la victoria y el propio Chávez le ha felicitado por el gesto. «Felicitar a la dirigencia opositora porque han reconocido la verdad, han reconocido la victoria del pueblo», ha dicho Chávez, que ha invitado a la oposición «al dialogo, al debate y al trabajo conjunto», informa Efe.

Para el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid y exasesor personal de Chávez, Juan Carlos Monedero, este gesto por ambos bandos abre una nueva etapa. “Al reconocer Capriles el resultado se sitúa como el referente de la oposición que va a permitir que se abandonen estos últimos 10 años de golpes de estado, de paros patronales, de sabotajes petroleros y va a permitir una relación entre Gobierno y oposición que va a ser mucho más fructífera”, comenta a RTVE.es.

Hasta el 2019

El poder no parece desgastar al mandatario venezolano. Ha ganado 15 elecciones y en ésta, su tercera reelección, ha logrado una diferencia de casi 10 puntos, catorce años después de acceder al poder.

“Su legitimidad sale reforzada”, comenta a TVE el analista Malamud. “Chávez va a intentar profundizar en su modelo, su intención es llevar los más lejos posible la Revolución Bolivariana”.

Para Monedero , el resultado “implica la posibilidad de seguir ahondando en un proceso que ha generado resultados muy positivo tanto para Venezuela como para América Latina. Si hubiera ganado Capriles se hubiera generado un proceso de desestructuración social que no hubiera sido bueno ni par Venezuela ni para América Latina.

Una Venezuela dividida

No obstante, los resultados también han evidenciado la división de Venezuela entre dos modelos distintos. Pese a la aplastante derrota, Henrique Capriles ha conseguido el mejor resultado de cuantos se han enfrentado a Chávez en las últimas elecciones. Ha mejorado en ocho puntos los resultados de la oposición, que en 2006, con Rosales como candidato, obtuvo un 35% de los votos.

“Capriles ha sido, con diferencia, el mejor candidato que se ha enfrentado a Chávez, y su historia (política) acaba de comenzar”, ha manifestado a Reuters el analista Luis Vicente León. “Se ha convertido en un líder indiscutible de la oposición y su trabajo es una pieza clave para el futuro”.

“Las elecciones han reforzado la figura de Capriles”, comenta Malamud. “Si comparamos los resultados de este años con los obtenidos por Rosales, la oposición ha crecido en casi 1.800.000 votos”, comenta Malamud. “Este resultado no se explica sólo con la unión de la oposición, sino también porque hay sectores que antes apoyaban a Chávez y ahora han dejado de hacerlo”.

Sin embargo, Monedero considera que hay otras razones: “la cantidad de dinero para la campaña, el hecho de que el 80% de los medios sean de la oposición, el que la unidad de la oposición genera una sensación de alternancia que es mucho más atractiva, y una cuarta, que ha habido errores en los últimos años, vinculados a los problemas estructurales de Venezuela y que están reclamando ya una solución”, apunta.

Ahora, el gran reto de Capriles es conseguir mantener unida a una oposición tradicionalmente fragmentada y en la que algunos de los líderes están fuertemente desacreditados por su asociación con la élite que gobernó antes de Chávez. En ese sentido, comenta Malamud, “las elecciones locales y regionales de diciembre van a ser un test muy interesante para valorar el asentamiento de esta oposición unificada”.

Refuerzo al proyecto bolivariano para América Latina

Fuera de Venezuela, no pocos líderes se han apresurado a felicitar a Chávez por su victoria. No en vano, los resultados suponen un apoyo al proyecto que muchos representan. «No solamente es el triunfo del pueblo de Venezuela, sino también el triunfo de los países del Alba y de América Latina», ha señalado el mandatario boliviano, Evo Morales, en La Paz.

La victoria de quien ha sido el líder del proyecto bolivariano para América Latina supone un apoyo extra para gobernantes como Rafael Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia, Daniel Ortega en Nicaragua, además de ser la ratificación del balón de oxígeno para el régimen de Cuba.

“Una derrota hubiera supuesto un varapalo terrible para ese proceso de integración que siempre está amenazado por las pretensiones tradicionalmente imperialistas de los EE.UU.”, apunta Monedero. “El resultado se ha visto con bastante alivio por los países del ALBA y por Argentina”, recuerda Malamud, quien considera que, con este nuevo respaldo, “Chávez seguirá interviniendo en la medida que su salud se lo permita”.(rtve.es)