Disminución en la recaudación fiscal producto de un menor precio del cobre.

FOTO CAMIONES GIGANTES

La caída en el precio del cobre y aumento en los costos de las mineras están golpeando al margen operacional de la industria, la base para cobrar el impuesto específico a estas compañías.  

Los temores de una disminución en la recaudación fiscal producto de un menor precio del cobre se volvieron realidad. Así lo demuestran las cifras de la Dirección de Presupuestos (Dipres) que, a mayo de este año, registraron una caída en la tributación de la minería privada de 35,8% respecto al año pasado.

Si por este ítem a igual fecha de 2012 el fisco recaudó US$2.132 millones, este año disminuyó a US$1.386 millones .

Esto muestra un cambio en la tendencia marcada en el primer trimestre, cuando aumentó en 9,2% el aporte de la minería privada al fisco. Si bien disminuyeron los dineros entregados vía royalty, se elevaron los impuestos pagados por las compañías extranjeras al sacar sus utilidades del país.

A su vez, el apartado denominado “cobre bruto” -que hace referencia a los ingresos al fisco por parte de Codelco- evidencia una caída de 63,7% a mayo de este año comparado con igual período de 2012.

Para el gerente de Estudios de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Alvaro Merino , “la tributación cae, por una parte, por la disminución en el precio del cobre y, también, por el aumento en los costos de la industria”.

Recuerda que el precio del cobre promedió US$3,60 la libra en 2012 e, incluso, de enero a mayo, estaba sobre US$3,70 la libra.

Ahora el escenario es diferente y el mineral cerró hoy en la Bolsa de Metales de Londres a US$3,16.

“Al conjugarse estos dos aspectos, los márgenes de las compañías mineras disminuyen y, por cierto, la tributación que deben hacer al fisco”, agrega Merino.

Según cálculos de la Sonami, por cada centavo de dólar promedio anual que cae el precio del cobre -y permaneciendo constantes las demás variables- Chile, por concepto de exportaciones, deja de percibir US$120 millones, y el fisco alrededor de US$58 millones.

Merino comenta que al ser el cobre una materia prima, y su precio es fijado por el mercado, el foco de la industria está en la contención de costos. “Los factores más relevantes que han incidido en el incremento de costos en la minería dicen relación con la disminución de las leyes de los minerales, el valor de la energía y el alza en el gasto laboral ante la escasez de personal calificado”, dice.

Agrega que se advierte un mayor precio en algunos insumos mineros y una importante apreciación de la moneda local, “lo que implica que se requieren más dólares para pagar los costos en pesos, todo lo cual ha llevado a que, en los últimos ocho años, se ha más que duplicado el valor de esta importante variable y es mayor al que se observa en otros países mineros de la región”.

¿Qué impactos tendrá esta menor recaudación?

Para la economista de Libertad y Desarrollo (LyD), Cecilia Cifuentes, “en el corto plazo esto no tiene un gran efecto, porque la política fiscal se elabora en base a los ingresos estructurales, y mientes estos no se modifiquen, no hay que ajustar los gastos”.

Advierte, eso sí, que “esto podría generar que el déficit efectivo de este año fuera algo mayor a lo estimado por el gobierno (…) si esta baja en la tributación se mantiene será necesario ajustar los ingresos estructurales a esa situación.

Explica que no necesariamente disminuirá el gasto público, pero “en una situación de menor holgura de ingresos por una reducción de la recaudación minera se hace necesario ajustar el crecimiento de los gastos”.

“Este es un tema relevante, más ahora cuando se observa que en la campaña presidencial existen promesas de un fuerte aumento del gasto que deberían atenuarse si analizan en detalle lo que está pasando con la minería”, opina la economista.

El menor precio del cobre llevó a reaccionar al Banco Central, que estimó, a través de su Informe de Política Monetaria (IPoM) que el metal rojo apenas superará los US$3 la libra en 2014.

El economista de Cieplan, Patricio Meller , afirmó que con el ajuste en sus proyecciones para el cobre, el Banco Central “no está creyendo en el colapso de los precios” del metal rojo en los mercado internacionales.

“Lo que esta suponiendo el Central está dentro del rango de lo que prevé el mercado y las consultoras, con precios que van entre US$2,80 y US$3,50 la libra en los próximos cinco años”, afirmó, poniendo “paños fríos” ante los anuncios de una debacle de precios.

Meller dijo que el cómo estos precios afectarán al Fisco, no se puede definir aun, ya que falta conocer los costos de producción de la minería.

El economista de la Universidad de Chile, Alejandro Micco , añadió que las menores proyecciones de crecimiento del PIB y del cobre sin duda afectarán la disponibilidad de recursos para la próxima administración, “lo que volverá a poner sobre la mesa el hecho que los recursos fiscales no son ilimitados”.

Agregó que la estrechez de gasto fiscal que se prevé para el gobierno siguiente “también va a enfatizar la urgente necesidad de una reforma tributaria para poder financiar en forma permanente al fisco y las nuevas reformas sociales”.(LA SEGUNDA)