El principal sindicato del país convocó a un paro general para protestar contra la “política de privatización que pone en peligro la vida de los trabajadores en nombre de la reducción de costos”. En tanto, el número de muertos sigue creciendo como lo admite la autoridad.FOTO TRAGEDIA TURQUIAMientras la cifra de fallecidos en el accidente de una mina de carbón en el oeste de Turquía sigue subiendo y ya llega a 274 víctimas, el principal sindicato del país convocó a una huelga general.

La última cifra de víctimas fatales la entregó el ministro turco de Energía, Taner Yildiz, quien afirmó que ese número será aún mayor.

El ministro precisó que esa cifra de 274 corresponde a los cadáveres ya recuperados y dijo que los trabajos de rescate se reanudarán horas después de la medianoche y continuarán hasta la mañana.

“Hemos entregado ya 196 ataúdes a las familias, y esperamos que este trabajo pueda completarse mañana (jueves). Por ahora nos quedan dos sectores difíciles”, declaró Yildiz.

ATRAPADOS

Según el ministro, “si la causa del desastre fue la explosión de un transformador eléctrico u otra cosa, se aclarará después; el proceso jurídico y las investigaciones empezarán cuando hayamos sacado a todos los trabajadores”.

Durante esta jornada, el titular de Energía había señalado que un centenar de mineros había quedado atrapado detrás del punto en el que se produjo el incendio, presumiblemente por un fallo eléctrico, por lo que todo indica que la cifra total de fallecidos superará ampliamente los 300.

HUELGA

En tanto, la confederación de sindicatos de la función pública (KESK) en Turquía convocó una huelga el jueves para protestar por la catástrofe minera de Soma.

“Los que en el marco de la política de privatización ponen en peligro la vida de los trabajadores en nombre de la reducción de costes son culpables de la masacre de Soma y debe responder”, declaró la confederación turca en un comunicado.

Hoy en Ankara y Estambul ya se realizaron violentas manifestaciones por el Gobierno por la tragedia de la que culpan a las autoridades de subestimar el peligro de la labor minera e incluso esta tragedia.(LA NACION)