La compañía mantiene un programa por cerca de US$7.000 millones entre Quebrada Blanca Fase II y Relincho. Respecto del primero, ahora está rediseñando el EIA para blindarse del decreto 169. El segundo no tiene energía tras el portazo a Castilla.

Uno de los mayores planes de inversión de una sola compañía en Chile es el que la minera canadiense Teck lleva adelante en el país y que incluye la ampliación de la mina Quebrada Blanca (denominado Quebrada Blanca Fase II) y el proyecto Relincho, ha modificado sus plazos.

Eso sí, ambos proyectos, que suman sobre US$7.000 millones, se encuentran en situaciones distintas. El más complicado es Relincho, que tras caerse una a una las termoeléctricas a carbón Punta Alcalde, Barrancones y sobre todo Castilla, no tiene un abastecedor a firme de energía para poder avanzar en su desarrollo.

Esta mina de cobre se ubica precisamente en la cordillera de la zona de Vallenar, la región de Atacama, bajo el llamado SIC Norte, por lo que sólo puede ser abastecida por algún proveedor eléctrico ubicado entre las regiones de Atacama y Coquimbo, dadas las restricciones de transmisión que presenta el Sistema Interconectado Central. De acuerdo con fuentes del sector eléctrico, Teck tenía avanzadas conversaciones con MPX Energia, la desarrolladora de Castilla, para la compra de energía.

El problema es que Castilla, luego de que la Corte Suprema invalidara todo el proceso de aprobación de la central, no tiene fecha para retomar obras y ni siquiera ha respondido si presentará, o no, un nuevo EIA.

Por esta razón, Teck decidió poner una pausa al estudio de factibilidad, hasta que se despejen estas variables.

Sobre Quebrada Blanca Fase II, proyecto de ampliación de la mina ubicada en la alta cordillera de la región de Tarapacá, la empresa anunció una demora debido a temas relacionados con los permisos. En julio pasado, la compañía retiró del proceso de trámite ambiental el EIA de QB Fase II para “revisar los comentarios de las autoridades, después de lo cual volverá a presentar el EIA”, según informó Teck entonces. Ahora, según informó la canadiense, este estudio no ingresará a tramitación antes del segundo trimestre de 2013, lo que involucra un retraso de a lo menos un año respecto del anterior (y fallido) inicio de tramitación.

“Un componente significativo de nuestro plan de inversiones ha sido recalendarizado por distintas razones. Esto incluye una demora en Quebrada Blanca Fase II, que obedece al reenvío del Estudio de Impacto Ambiental y Social (EIAS), lo que no se espera que ocurra antes del segundo trimestre de 2013”, informó la empresa de manera oficial.

PLAN DE AHORRO


Los anuncios fueron hechos en el marco de un plan para reducir en US$1.500 millones el gasto de capital, tanto en proyectos como reducción de costos. Estos recursos formaban parte del plan 2012 – 2013, pero serán finalmente pospuestos para más adelante.(PULSO)