El médico o paramédico que tomó el electro en el policlínico, determinó que no se trataba de una enfermedad profesional, le dio una aspirina, lo llevó de vuelta con el encargado de seguridad y la paramédico que lo habían trasladado desde el lugar de trabajo hasta el policlínico y le dijo: “yo le aconsejo que baje y consulte un médico particular por la dolencia que tiene”. No le ofreció trasladarlo en ambulancia desde la mina hasta un hospital o clínica en Rancagua.FOTO MINA EL TENIENTE CODELCOEl infarto cardiaco sorprendió en plena jornada laboral al operador de equipo pesado, Eduardo Morales, durante el turno de noche en el sector A6 Túnel 3.

“Me sentí mal en el trabajo y se lo comuniqué a mis supervisores. Me subieron desde la obra al policlínico de Caletones, donde se me realizó un electro cardiograma, que a distancia vía digital o por fax lo revisó un médico de Santiago. Encontró una obstrucción en la rama superior izquierda que me producía, los dolores”, relata nuestro compañero, que había llegado al policlínico con convulsiones, náuseas y vómitos.

El médico o paramédico que tomó el electro en el policlínico, determinó que no se trataba de una enfermedad profesional, le dio una aspirina, lo llevó de vuelta con el encargado de seguridad y la paramédico que lo habían trasladado desde el lugar de trabajo hasta el policlínico y le dijo: “yo le aconsejo que baje y consulte un médico particular por la dolencia que tiene”. No le ofreció trasladarlo en ambulancia desde la mina hasta un hospital o clínica en Rancagua.

Debió ser trasladado en un minibús de la empresa contratista SACYR, para la cual trabaja. Por su parte, la empresa carecía de otro tipo de transporte para esta clase de traslados, pues la división El Teniente cuenta con ambulancias en diversas instalaciones de la mina. El minibús lo llevó hasta ISAMEDICA.

“Llegué a urgencias y un médico que me recibió, me ingresó con diagnóstico de infarto cardiaco. Situación que arriba en la mina le redujeron importancia y no se hicieron cargo de mi condición. No siguieron el protocolo correspondiente”, relata nuestro compañero. El protocolo consiste en que frente a una situación de esta naturaleza, el trabajador debe ser llevado a la Mutual de Seguridad, la cual está facultada para derivar al paciente al centro médico correspondiente. “Pero, les faltó solamente que me dejaran en la puerta de Maitenes y de aquí pa’ bajo arréglatelas tú nomás”.

Morales quedó internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro médico a causa del infarto, donde permaneció varios días. Los doctores que lo recibieron le preguntaron acerca de cómo había bajado desde la mina y cuando les contó, concluyeron que la situación pudo ser fatal.

“Ahora me estoy atendiendo particularmente –nos relata nuestro socio-, debido a que todo el procedimiento fue mal hecho por el personal del policlínico de Caletones, que se pasaron los protocolos…, sabiendo que la empresa es responsable de sus trabajadores desde que salen de sus casas hasta que vuelven a ellas”.

Eduardo Morales es casado y padre de tres hijos, su esposa se refiere al posible efecto que pudo tener el ataque cardiaco de su esposo a causa del trato recibido: “podría haber muerto y haber dejado la familia…”.

Debido a la gravedad de los hechos, nuestro socio estudia iniciar acciones legales en contra de quienes resulten responsables de situación experimentada, incluida CODELCO. “Codelco habla mucho de los estándares de seguridad y para qué. Solamente se trata de seguridad para que los trabajadores cumplan con las normas y ellos con nosotros, no”, concluye Eduardo Morales.(SITECO)