El principal blanco de la huelga es la “Ley de Empleos”, que apunta a flexibilizar las restricciones para despedir empleados cuando las empresas enfrentan un mal período.

El gobierno italiano que conduce el socialdemócrata Matteo Renzi enfrenta su primera huelga general, a la que convocaron las centrales gremiales más fuertes del país, en protesta contra una reforma laboral que busca flexibilizar las condiciones para los despidos como remedio contra el desempleo y la recesión.

Bajo el lema “Así no va”, las confederaciones de trabajadores CGIL, mayoritaria y de izquierda; la UIL, de centro, y la UGL, de derecha, anunciaron más de 50 manifestaciones en las grandes ciudades italianas y dos grandes actos, uno en Roma y otros en Turín, para intentar forzar al gobierno a dar marcha atrás y buscar otras alternativas para reactivar la inversión y la creación de puestos de trabajo.

El Jobs Act, como se denominó a la reforma, contempla la modificación del Estatuto de los Trabajadores que protege a quienes se desempeñan en empresas con más de 15 empleados de los despidos sin motivos, además de facilitar la salida de trabajadores en los primeros años de contrato.

Renzi apuesta con este proyecto que se convirtió en un emblema de su gobierno a dar un estímulo al sector privado para que aumente las contrataciones, con lo que espera reactivar a la tercera economía de la Eurozona, frente a la férrea negativa de gremios, opositores y sectores del gubernamental Partido Democrático. Una ley aprobada en el Parlamento la semana pasada le permite realizar la reforma a través de decretos.

La discusión se produce en una Italia sumergida en recesión y bajo la presión de sus socios europeos que exigen duras reformas para que recorte su deuda pública y mejore la competitividad. La economía de la península se contrajo 0,1% en el tercer trimestre y los pronósticos no son positivos. El desempleo creció a 13,2% en octubre y entre los jóvenes supera el 43%, un mal que aumenta el rechazo a la política.

Un reciente sondeo de Confesercenti, una asociación que representa a las pymes, indicó que la mitad de los italianos no llega a fin de mes y que al 13% sus ingresos le alcanzan solo para dos semanas. (cronista.com)