En respuesta al llamado realizado por la Coordinadora No Más AFP, distintos sindicatos de la Federación Minera de Chile a lo largo del país, se sumaron a la jornada de protesta en contra del sistema de Administración de Fondos de Pensiones.

Cortes de tránsito en distintas calles de ciudades del país, cacerolazos, manifestaciones callejeras y asambleas en lugares de trabajo, fueron algunas de las acciones que comprendió la jornada de protesta en rechazo al sistema de AFP en Chile.

En la jornada de movilización , realizada el pasado 10 de diciembre, en distintas ciudades del país , participaron representantes de los sindicatos base de la Federación Minera de Chile , como fue el caso del sindicato Quiborax en Iquique , quienes de esta forma adhirieron a la demanda nacional de un sistema de reparto en el que los trabajadores participen de su administración. Asimismo, en la ocasión se manifestó el repudio a la comisión asesora presidencial en la materia que al concluir , no propuso una modificaciones al sistema.

¿La razón? El sistema de pensiones chileno fue el responsable del descontento de los convocantes de la marcha.

En simple, este mecanismo chileno se basa en que cada trabajador debe invertir o cotizar obligatoriamente y mensualmente el 10 por ciento de su salario en una Administradora de Fondo de Pensiones. La AFP administra el dinero durante los años en que el trabajador cotiza y gana dinero cobrando comisiones por cada cotización. Por ejemplo, si alguien cotizó el 10 por ciento, la AFP puede cobrar adicionalmente un uno por ciento de comisión para administrar ese dinero. Luego, se encarga de re invertir el dinero cotizado y hacerlo crecer lo más posible durante décadas. Y cuando la persona se jubila, la Administradora de Fondo de Pensiones paga la jubilación al trabajador sobre la base de lo que este invirtió durante su vida.

El problema, según los principales críticos de las AFP, es que el 66% de los hombres afiliados acumulan un saldo inferior a los 20 millones de pesos durante su vida y por lo tanto, reciben pensiones miserables, inferiores a los 100 mil pesos. Lo mismo le pasa al 80% de las mujeres afiliadas. Por eso, proponen un sistema solidario de reparto, en el que cada trabajador paga una cotización, pero esta se va a un fondo común en el que también aporta el Estado, para que de esta forma las jubilaciones sean más igualitarias. Aunque en este sistema, el gasto estatal es enorme.

Hay opciones intermedias. En Australia, por ejemplo, donde hay un sistema de AFP, el Estado asegura un piso mínimo de 1.000 dólares de pensión. Y en Perú, recientemente el Congreso aprobó que los jubilados puedan retirar el 95.5% de su fondos. Entre las propuestas que maneja el gobierno de Chile, sacadas de la Comisión Bravo que estuvo durante más de un año evaluando modificaciones al sistema chileno, están aumentar las cotizaciones obligatorias a un 14%, ampliar el aporte del Estado y regular los fondos que manejan las AFP, entre muchas otras medidas.  Algo que no es suficiente para los protestantes, que quieren acabar con el sistema.

“Que el Gobierno escuche de una vez por todas, que lo que no queremos es más AFP, que deje de seguir escuchando a los dueños de las AFP que han sido los únicos que se han beneficiado”, dicen los convocantes a la marcha.