Minera estatal aporta, adicionalmente, 93 millones de pesos al año a estas organizaciones para sus tareas. Además, afiliados pagan más de $700 millones anuales en cuotas sociales.

Salud gratis, becas educacionales, diversos bonos, indemnizaciones a todo evento -sin límites de años de servicio ni monto-, programas especiales de vivienda, centros vacacionales, subsidios de agua y de gas, programas de desvinculación voluntarios, preferencia para los hijos de los mineros a la hora de asignar vacantes en la empresa, amplia política de permisos con y sin goce de sueldos…

La lista de las conquistas que han ido acumulando los sindicatos de Chuquicamata durante 84 años de historia -desde que en 1930 tomaron la posta de su antecesor directo, el Sindicato Profesional Único de Empleados Particulares de Chile Exploration Company- es extensa.

Pero junto con sumar beneficios para los trabajadores, señalan fuentes de la gran minería, los sindicatos de Chuqui también han incorporado en sus estrategias laborales la obtención de dineros para el funcionamiento de las propias organizaciones, lo que se expresa en recursos que ayudan a complementar los ingresos provenientes de las cuotas que pagan sus afiliados.

Es así como en el Convenio Colectivo 2014-2017 suscrito entre Codelco y los trabajadores de este yacimiento se establece que la empresa debe entregar 1.738 UF al año al Sindicato Uno; 1.035 UF al Sindicato Dos y 1.089 UF al Sindicato Tres. Esto suma 3.862 UF, equivalentes a 93 millones de pesos anuales, al precio de la unidad de fomento de ayer.

Con estos dineros -señala el convenio- los sindicatos deben financiar tareas sociales, comunitarias, deportivas y recreacionales.

Elección de becados a cargo de los sindicatos

Además, la administración de la empresa les entrega a los trabajadores -también por convenio colectivo- 340 becas de educación superior, cuyos beneficiarios son seleccionados por los propios sindicatos.

Los dirigentes tienen que entregar a la empresa los documentos que respaldan el pago de las becas a los respectivos beneficiarios. Sin embargo, si esos dineros no se gastan completamente en becas, pueden redestinarse a otros fines.

“Los montos no utilizados en las becas podrán ser destinados a otras actividades de capacitación o de fomento de actividades y proyectos relacionados con procesos educacionales y otros que establezca la institución sindical”, según indica el convenio colectivo vigente hoy.

Según el abogado laboralista de Berg Consultores, Huberto Berg, este tipo de beneficios difícilmente se presentan en otras actividades de la economía local. Sin embargo, no son extraordinarios en el concierto de la gran minería.

“La plata que ganan las mineras no tiene nada que ver con el resto de las actividades, pero, además, estas empresas han cometido el error de pagar lo que sea para no tener huelgas, lo que se ve reflejado en este tipo de beneficios”, señala el especialista.

Descarta que, por ahora, los sindicatos de otras actividades utilicen lo que ocurre con la minería como parámetro para sus propias negociaciones.

Beneficios tienden a homologarse

El Presidente del Sindicato de Trabajadores de Radomiro Tomic, Erick Condori, agrega que los beneficios que tienen los trabajadores de Chuquicamata se han ido homologando con los de otras divisiones, pero que todavía se mantienen diferencias, atribuibles principalmente a que los sindicatos de Chuquicamata son mucho más antiguos que el resto: “Nosotros fuimos parte de Codelco Norte entre 2002 y 2010, así que nuestro contrato es parecido, pero en ningún caso nos igualarían. Chuquicamata tiene cien años y nosotros 16 años”, señala.

Descarta, eso sí, que los aportes que realiza la empresa a sus sindicatos sean sumas desproporcionadas en relación con los recursos que generan los propios trabajadores a través del pago de cuotas sociales.

Fuentes de la industria indican que, en el caso de Chuquicamata, existen seis mil trabajadores sindicalizados, los que aportarían del orden de 60 millones de pesos mensuales (720 millones de pesos al año) por concepto de cuotas sociales.

Cuotas sindicales son la principal fuente de recursos

Los convenios y contratos colectivos de la gran minería del cobre presentan características similares. Según el Presidente del Sindicato Número 1 de Minera Escondida, Patricio Tapia, comunmente los sindicatos de esta industria reciben aportes de las compañías para financiar algunas actividades sociales y comunitarias, pero la principal fuente de financiamiento son las cuotas de los trabajadores. Esto, porque a diferencia de lo que ocurre en otros sectores de la economía, en la minería las tasas de sindicalización son altas.

Mientras en el resto de la economía la sindicalización total ronda el 15%, en la minería los trabajadores sindicalizados superan el 40%.(EMOL)