El presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Andrés Santa Cruz, junto al gerente general, Fernando Alvear, abandonó ayer rápidamente el palacio de La Moneda, manifestando de manera escueta su rechazo al proyecto de agenda laboral que anunció la presidenta Michelle Bachelet.

“Nuestra presencia en esta ceremonia es un acto republicano, esto no quiere decir que no tengamos serias y profundas discrepancias”, reconoció el líder del empresariado.

Horas después, y en un tono más duro, expresó en entrevista con DF que “estamos ante un mal proyecto” y profundiza sus reparos a la titularidad sindical, el fin del reemplazo y el piso mínimo. También notificó que buscarán en el Congreso introducir cambios a la iniciativa para avanzar más en capacitación y empleo.

– ¿Cuál es su primera lectura sobre el proyecto de agenda laboral? ¿Mejorará las relaciones laborales?
– Si queremos una agenda laboral, debemos preocuparnos que se enfoque en tener más y mejores empleos, más oportunidades de trabajo y también ayude a la competitividad de las empresas. Ese no es el foco de la reforma que se está presentando.

– A su juicio, ¿qué es lo más preocupante del articulado?
– Lo más importante es preocuparse de una agenda que vaya en beneficio de todos los trabajadores y no una agenda que sólo esté enfocada en darle más atribuciones y más poder a la dirigencia sindical. Esta no es una buena reforma para los trabajadores de Chile, se preocupó de ver cómo dejar contenta a la dirigencia sindical. Esta reforma apunta en la dirección contraria de favorecer el empleo, el crecimiento y las mayores oportunidades para todos los chilenos.

– La presidenta Bachelet llamó a informarse mejor, ¿se sintió aludido por ese emplazamiento?
– De todas las reuniones que tuvimos (con el gobierno) -que no fueron pocas-, vimos muy poca acogida de nuestras propuestas y lo que nos dieron a conocer en esos encuentros motivan estas declaraciones.

– ¿Cuáles de sus propuestas eran clave para mejorar el proyecto?
– Nos hubiera gustado ver una propuesta seria en el tema de capacitación, toda vez que la capacitación es la única manera para que los trabajadores puedan acceder a mejores remuneraciones y en el proyecto no hay nada al respecto. Tampoco hay nada que diga relación con sanciones para la gente que convoca a huelgas ilegales, creemos que así como deben sancionarse las prácticas antisindicales por parte de los empleadores, también deben castigarse en forma muy dura prácticas que dicen relación con tomas y con violencia.

– ¿Ve cómo un avance la adaptabilidad laboral?
– En este tema lo lógico sería que fuera una materia de libre negociación entre los sindicatos y los empleadores, independientemente de si los sindicatos son más grandes o más chicos, si hay grupos negociadores o personas particulares. Queremos que quede al libre acuerdo de las partes, aquí nadie le puede imponer una cosa al otro, eso me parece que corresponde a relaciones laborales modernas.

– ¿Ve adecuados los filtros y la gradualidad que se estableció para llegar a la adaptabilidad en régimen?
– Estimamos que en esa materia ojalá no hubiera límites y, en caso de establecerse una gradualidad, debería partir completamente al revés de cómo está planteada.

– ¿Es un error eliminar los grupos negociadores?
– Los trabajadores mayoritariamente no son partidarios de esto, hubo un empeño en eliminarlos sólo para darle el gusto a quienes creen que son su clientela.

– ¿El proyecto que se anunció es más fruto del acuerdo con la CUT?
– Esto es volver a equivocarse en la implementación de políticas públicas, no nos podemos dar el lujo de seguir implementando malas políticas.

– ¿Ve riesgo de que se deterioren las expectativas tal como ocurrió con la reforma tributaria?
– Espero que el clima no se crispe, que en el Congreso exista un análisis profundo de la materia y que se preocupen que la legislación que salga beneficie a todos los trabajadores y no sólo a la dirigencia sindical. Confiamos en el Parlamento, ahí haremos presente nuestros puntos de vista, cuáles son los antecedentes técnicos respecto a legislación comparada. Creemos que todas las legislaciones son perfectibles, pero creemos que aquí se equivocan en los instrumentos.

– ¿Tiene la esperanza de que sus puntos se incorporen en el Congreso?
– Tiendo a pensar de que el Congreso no es un buzón y, por lo tanto, se debería analizar en su mérito una legislación laboral, pero con el norte de favorecer a todos los trabajadores.

– Hay economistas que dicen que la reforma laboral podría generar más incertidumbre que la que hubo con el proyecto tributario.
– Sin ninguna duda que una reforma laboral como la que está planteada, y que tampoco sabemos cómo saldrá, contribuye de forma importante a generar más incertidumbre. Creo que esto no va en la línea de la reactivación económica.

– ¿Podría entonces aplazar aún más la llegada del punto de inflexión?
– Exactamente.

– ¿El fin del reemplazo en huelga podría afectar el derecho al trabajo?
– ¿Qué ocurre en un hogar de ancianos donde la gente que los atiende se declara en huelga y no es posible de reemplazarlos? Se va a votar a los ancianos a la calle. ¿Qué sucede con un pequeño productor de tomates, donde la gente que trabaja se le vota en huelga sin reemplazo? Los tomates se le van a podrir. ¿Qué ocurre con una empresa minera en que la firma que le da servicios de alimentación a su gente se declara en huelga sin sustitución y, por lo tanto, se tuvo que paralizar la actividad minera?
La verdad es que hay muchas actividades que no resisten y que tienen un alto costo por no poder reemplazar a los trabajadores. Le planteamos al gobierno que este no es el foco, a nuestro juicio con esto no se dirige a soluciones que posibiliten más empleo y que favorezcan a todos los trabajadores.

– ¿Comparte la fórmula para acordar los servicios mínimos?
– En la práctica, cuando hay una huelga, los servicios mínimos no se respetan, es muy fácil poner en el papel esto es lo que va a ocurrir, pero en la realidad no se cumple.

– ¿Quedó satisfecho con el mecanismo de piso mínimo?
– No conozco que el tema del piso mínimo exista en otra legislación, los pisos que no reconocen la situación de la empresa ni los ciclos económicos, ponen a la empresa en una situación muy difícil, que incluso la podría llevar a la quiebra. Se podría buscar una fórmula que permita ser viable a la empresa y por lo tanto que los puestos de trabajo no se pierdan.

“No contribuyen para nada a la imagen empresarial”

– ¿En qué va el debate interno sobre el rol del empresariado? ¿Hay plazos definidos?
– No, no hay plazos definidos. Lo importante es hacer las cosas bien. Lo que hemos planteado es que en una sociedad que ha cambiado y que está en permanente cambio, lo lógico es que hay que mirarse internamente y ver si estamos cumpliendo el rol que debemos cumplir, y si las estructuras que tenemos son las apropiadas. Ese debate puede tomarse el tiempo que sea necesario.

– ¿Este debate podría trascender su presidencia?
– De todas maneras, sin ninguna duda es probable que esto trascienda mi presidencia.

– Jorge Awad dijo que la CPC debiera ser más proactiva en el nuevo ciclo económico.
– Sin ninguna duda la proactividad en los gremios empresariales es un desafío muy importante. Tratamos de ser lo más proactivo posible, pero muchas veces nos falta mucha mayor proactividad en algunos temas.

– ¿En qué temas? ¿En los escándalos corporativos?
– En los escándalos corporativos hemos tenido una sola posición, clara, directa, precisa y oportuna. Cada vez que se ha producido un hecho que, a nuestro juicio, atente contra las leyes y contra la ética, hemos salido a condenarlo.

– ¿La demanda de la SEC contra Juan Bilbao demuestra que la autorregulación no es suficiente?
– La autorregulación cumple un rol, pero no es suficiente por sí sola. Y, por lo tanto, debemos tener una legislación que inhiba lo más posible las conductas que violen la legalidad y la ética, con sanciones que ayuden a inhibirla.

– ¿Esto lesiona la confianza en el mercado?
– Sin ninguna duda que los últimos casos que hemos conocido no contribuyen para nada a la imagen empresarial, a la transparencia de los mercados y al sistema económico. Sin duda, son una fuente de gran daño.

– ¿Está dicha la última palabra respecto a si va a la reelección o no?
– Clara y definitivamente no voy a la reelección. El primero de abril vuelvo a mis actividades privadas sí o sí.

– ¿Cómo ve a los candidatos que se postulan a sucederlo: Alfredo Moreno y Alberto Salas?
– Ambos cuentan con los requisitos profesionales y personales para ser excelentes presidentes de la CPC.

(Extraído de DF.CL)