Mineros del carbón también reclaman por incumplimiento de normas de seguridad minera.

FOTO PARO MINA INVIERNO

A lo menos 10 horas estuvo cerrado el acceso a Mina Invierno, por la protesta de trabajadores en huelga, lo que motivó el traslado de Fuerzas Especiales de Carabineros.

El paro de trabajadores de Mina Invierno comienza a radicalizarse, y al cumplir su tercer día en huelga, los operarios de la carbonífera cortaron el camino de acceso a las instalaciones ubicadas en isla Riesco, comuna de Río Verde.

A las 8 horas de ayer los trabajadores, que iniciaron la paralización la mañana del lunes, instalaron una barricada en el citado camino, impidiendo el ingreso y salida de vehículos.

Lo anterior, llevó a que camiones con insumos no pudieran acceder a las instalaciones. Otras actividades, como una capacitación no pudo realizarse, ni menos el retiro de algunos materiales de construcción por parte de una empresa local.

Según comentaron a las 2 de la madrugada de ayer comenzaron a tomar contacto entre ellos, para efectuar esta acción. Llegaron hasta la isla unos 40 socios del sindicato, de los 130 que están en huelga.

Se trata de los trabajadores pertenecientes al Sindicato de Transportes Río Verde, los cuales tras votar la huelga legal, no llegaron a acuerdo con la empresa, materializando así el paro.

 Bus de Fuerzas Especiales

La acción de protesta llevó incluso a que Carabineros enviara un bus con efectivos de Fuerzas Especiales, con la finalidad de despejar la vía. De hecho, Mina Invierno, de acuerdo a lo que se les informó a los trabajadores, presentó denuncias ante la Fiscalía Local por esta situación.

Miguel Angel Bravo, presidente de la organización, recordó que se llegó a esta instancia luego que la minera no sumó nuevos beneficios de los que ya gozan, y menos un aumento en las remuneraciones.

Reclaman también porque no se estaría cumpliendo con la legislación respecto de las normas de seguridad en la industria minera.

Por ello dijo el dirigente, en los próximos días se constituirán en la mina inspectores del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), provenientes del norte del país, para fiscalizar las faenas.

Al mismo tiempo, tomaron contacto con los senadores Carlos Bianchi y Pedro Muñoz, y esperan que una vez que los legisladores retornen a Punta Arenas, se reúnan con la asamblea de trabajadores.

Bravo manifestó que están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias, y sólo quiere que “los ejecutivos de la minera reinicien el diálogo, pero en isla Riesco”.

Este paro ha recibido el apoyo de los grandes sindicatos de la minería en el país, y no se descarta que los dirigentes de éstos viajen a la zona para solidarizar con ellos.

Por lo pronto, la gran maquinaria para la explotación del carbón, está siendo operada por jefes de la minera. Los trabajadores señalaron que se estaría trabajando sólo a un 50 por ciento de la capacidad de rendimiento, ad portas, además, de iniciar un nuevo embarque de carbón.

Denuncian transgresión de la ley

Se denunciaron además, al menos tres trabajadores que aún habiendo cumplido su rol laboral en la empresa, continuaron cumpliendo faenas, transgrediéndose la ley. Al menos uno de ellos debió desalojar la mina requerido por representantes de la Inspección del Trabajo.

La barricada instalada en el acceso a la minera, fue retirada alrededor de las 18 horas, una vez que los dirigentes dialogaron con el capitán de Carabineros, Alvaro Muñoz.

El oficial los conminó a deponer su actitud, sino de lo contrario debían atenerse al actuar de las Fuerzas Especiales, considerando que se encuentran en un terreno privado. Por esta razón tampoco pudieron levantar en ese sitio su campamento para pernoctar.

Los trabajadores acordaron entonces trasladarse a otro lugar, a la espera de la llegada de algunas autoridades en el día de hoy, y a que se sumen otras personas al movimiento huelguístico.

Dentro de las primeras represalias de la compañía carbonífera hacia los mineros en huelga, fue cortarles el plan de telefonía móvil, que pagan por planilla a fines de mes.

El presidente del sindicato en paro, señaló que en los próximos días necesitarán agua, no así alimentos, y lamentó que estén incomunicados con sus familias.

En tanto, también ayer el Sindicato Equipos Mineros Río Grande, votó la huelga legal, tras rechazarse la última oferta de la minera, en el proceso de negociación colectiva.

En lo fundamental, solicitan similares mejoras que la otra organización gremial. Es decir, aumento de remuneraciones y que se cumplan las condiciones de seguridad en las faenas las que estarían siendo transgredidas.

Este sindicato cuenta con 99 socios, de los cuales 73 votaron a favor de la paralización, y 17 aceptando la última oferta de la empresa. Los restantes se encuentran con vacaciones o licencia médica.

El siguiente paso es comenzar la mediación de la Inspección del Trabajo, para lo cual la minera solicitó los “buenos oficios”, y retomar el diálogo tal vez mañana.

El presidente de este organismo, Cristián Culún, manifestó que espera llegar a un buen acuerdo con la carbonífera, y solidarizó con sus compañeros en paro.(EL AUSTRAL)