Juan Pablo Jiménez falleció en extrañas circunstancias al interior de la empresa Azeta.

FOTO AFICHE JUAN PABLO JIMÉNEZ

Dirigente sindical resultó muerto el 21 de febrero de un balazo en la cabeza.

La lucha de la familia de Juan Pablo Jiménez no cesa. Mientras el gobierno anuncia que patrocinarán una querella por el homicidio del dirigente sindical muerto el 21 de febrero pasado producto de una bala, sin procedencia conocida, ellos, sus amigos y compañeros de trabajo protestan fuera de La Moneda.

Específicamente por la represión que sufrieron el miércoles pasado, día en que se convocó una protesta ciudadana para exigir el esclarecimiento de su muerte fue abruptamente interrumpida por carabineros. Pero también para denunciar que AZETA, la empresa donde trabajaba Juan Pablo, les pagó la última liquidación de sueldo por los 21 días trabajados durante febrero y ofreció a su nuera, Ximena, un finiquito por 92 mil pesos.

– “Le pagaron los primeros 21 días, hasta que murió. Por eso le pagaron 147 mil pesos, que corresponden a esos días”, dice Juan Carlos, su padre.

¿En un principio habían dicho que pagarían el mes completo?

-Eso habían dicho, pero ahora sólo entregaron eso. Además querían hacerle firmar a mi nuera un finiquito por 92 mil pesos.

¿92 mil pesos por los años trabajados en Azeta?

-Si, eso es lo que ofrecían. Nosotros no firmamos y nos estamos asesorando con abogados al respecto, pero con eso solamente le estaban pagando las vacaciones.

¿Qué van a hacer por esto?

-Seguir empujando hasta que se esclarezca la muerte de mi hijo. No vamos a quedarnos de brazos cruzados.

Ayer, los familiares entregaron una carta dirigida a Sebastián Piñera por el actuar de carabineros el miércoles pasado. “El chorro de agua lanzado por Carabineros fue dirigido directamente en contra de la viuda y el hijo de Juan Pablo Jiménez. Ellos resultaron golpeados y mojados totalmente, en virtud de un ataque injustificado e irracional, pues hasta el momento no se habían producido ni cortes de tránsito ni desmanes”, dice el texto.

Por esta razón los familiares, compañeros y amigos de Jiménez Garrido pidieron al gobierno velar por un mejor ambiente y detener la escala de violencia en este tipo de manifestaciones.

“La primera medida que le solicitamos es que instruya a Carabineros para que no provoquen ni repriman a quienes nos manifestamos en repudio de este crimen. Le hacemos saber que de acuerdo al Comité de Libertad Sindical ‘el derecho a organizar manifestaciones públicas es un aspecto importante de los derechos sindicales’”, señala la carta.

justamente este lunes el gobierno anunció que se haría parte de la querella. ¿Qué le parece?

-Debe haber sido por la carta que entregamos. A ver, es una más dentro de las querellas que se han cursado. Esto es bueno porque la idea es que esto no se calle. Venga de donde venga, el apoyo para que esto se siga investigando y no se oscurezca es lo que necesitamos.

¿No le parece un poco tardío el apoyo?

-Sí. Para nosotros es un poco tarde, pero llegó. Pienso que fue por la carta que entregamos hoy (ayer) en La Moneda por la violencia de la marcha, donde fuimos reprimidos. Pero si el gobierno recién se está haciendo parte de la querella, ojalá sume.

¿Esto les da más esperanzas de que se pueda saber pronto lo que realmente pasó con su hijo?

-Pienso que sí. A nosotros ya se nos empieza a aclarar el camino. Necesitamos el apoyo de todo el mundo, independiente de los colores. Mi hijo no pertenecía a ningún partido político, aunque por una cosa natural los sindicatos son sindicados como izquierdistas. Mi hijo representaba a su gente, nada más.(THE CLINIC)