En términos porcentuales, la caída del lunes fue la mayor de los últimos 30 años para el oro.

FOTO ORO SE DESPLOMA

Los precios del oro se desplomaron más de 9% el lunes a un mínimo de dos años, culminando dos sesiones que registraron las mayores pérdidas del metal precioso en la historia reciente.

Desde el jueves, los precios del oro han retrocedido más de US$200 la onza, un récord de dos sesiones en términos de dólares desde que los futuros del oro comenzaron a ser negociados en 1974 en Estados Unidos.

El oro para entrega en abril, el contrato con vencimiento más próximo, cerró con una baja de 9,4% a US$1.360,60 la onza en la división Comex de la New York Mercantile Exchange.

En términos porcentuales, la caída del lunes fue la mayor de los últimos 30 años para el oro.

El volumen de negociaciones del mercado de futuros alcanzó un récord.

Los precios del oro han retrocedido firmemente desde octubre. El metal ha perdido su atractivo como refugio a medida que la crisis de deuda de la eurozona se ha estabilizado y la lucha partidista en Washington bajó sus decibeles. En tanto, otros activos, como las acciones, se han vuelto atractivas para inversionistas en busca de mayores rendimientos. Los temores de inflación suscitados por el programa de estímulo de la Reserva Federal han disminuido, desalentando a inversionistas que compraron oro como cobertura contra el incremento general de precios.

El lunes, otro soporte tradicional del mercado del oro —la demanda de lingotes en Asia—, comenzó a tambalear, asustando aún más a los inversionistas. Algunos tal vez se vieron obligados a vender para cumplir con «la demanda de cobertura suplementaria», o el efectivo que los corredores exigen a los clientes para mantener abiertas las posiciones.

La liquidación del lunes comenzó durante las negociaciones asiáticas. China registró un crecimiento inferior al esperado, generando temores de que los consumidores chinos y los de India -los dos mayores compradores del metal- podrían disminuir sus compras.

En India, el mayor grupo del sector advirtió que el país está perdiendo confianza en el metal a raíz de su reciente retroceso.(THE WALL STREET JOURNAL)