Según un reporte del Centro de Minería de la UC, la división más beneficiada será Chuquicamata, que alcanzará una reducción de sus costos laborales de 34,4% una vez que se implemente la mina subterránea. En Andina caerán 27,7%.

No sólo mayor producción aportarán los proyectos estructurales que desarrolla Codelco. También implicarán una ostensible reducción de los costos de producción.

Así lo explica el reciente estudio “Potencialidades y Desafíos para la Minería del Cobre Chileno a 2035”, elaborado por el Centro de Investigación en Minería de la Universidad Católica (CIEM-UC), y que abordó los principales desafíos que enfrentará esta industria en la próxima década.

De acuerdo con el documento, los nuevos proyectos generarían una reducción de costos considerable en el caso de Codelco por dos motivos. “Primero porque las tecnologías utilizadas en la mina serán menos demandantes en recursos humanos y energía. Y segundo porque los trabajadores contratados desde 2013 en diversas divisiones tienen beneficios bien inferiores a los de los contratos colectivos históricos”, se explica en el documento, citando una declaración hecha por el ex CEO de la corporación, Thomas Keller, en 2014.

Según el estudio, la división más beneficiada con esta reducción de los costos laborales será Chuquicamata, en el que la baja alcanzará el 34,4%. Se trata de un tema clave, pues en el caso de esta mina la dotación representa una parte central de sus costos totales, considerando que el 35% de los trabajadores de toda la corporación están asignados a esa división pese a que sólo el 20% de la producción total de cobre proviene de allí.

La segunda división más beneficiada sería Andina, que con su proyecto de expansión Andina 244 -que en Codelco proyectan completar en 2024- podría ver reducidos sus costos en 27,7%. Le sigue El Teniente (-16,7%) y Radomiro Tomic (-12%).

El estudio también sostiene que se generaría un ahorro por el lado de los profesionales Rol A. “A nivel de ingenieros también hay reducciones significativas”, se explica en el texto.

Mejora en los rankings

La posición relativa de la corporación respecto de sus rivales internacionales también mejorará con la entrada de sus nuevos proyectos.

Según CIEM-UC, los costos de operación C1 de Radomiro Tomic se ubicarán, una vez que se dé el vamos al proyecto hipógeno (Sulfuros RT) en el segundo cuartil de costos, cifra que se obtiene a partir de un análisis de la reputada consultora internacional Wood Mackenzie.

En el caso de Chuquicamata, una vez que entre en operaciones el proyecto subterráneo se ubicará en el primer cuartil de costos una vez terminado el proceso de ramp up, mientras que en El Teniente su posición de costos la colocaría en el límite inferior del primer cuartil de costos. Es decir, ambas estarán entre las minas de menor costo en el mundo.

¿Qué pasará con la minería privada? “En otros proyectos la información es disímil. Por ejemplo, Quebrada Blanca hipógeno estaría situado en el segmento inferior del tercer cuartil de costos, según proyectó Wood Mackenzie en 2013, mientras Escondida, tanto en concentrados como en cátodos, estaría en el primer cuartil de costos en 2016 tras haber iniciado el funcionamiento de la nueva concentradora OGP1”, advierte CIEM-UC.

En su diseño, estas iniciativas de inversión debieran tender a alcanzar una productividad de unas 100 toneladas de cátodo por trabajador, lo que implicaría duplicar la productividad observada en 2013 que fue de apenas 48 toneladas por trabajador.

Según el estudio, esto obedece principalmente a que se corregirá la tendencia observada en los últimos años. “La focalización en la maximización de la producción por parte de las empresas durante el superciclo, significó la reducción de la productividad desde un máximo de 79 toneladas de cátodo por trabajador en 1999 a 48 toneladas en 2013”, se advierte.(PULSO)