El informe señala que si en el 2008 el peligro de nacionalización ocupaba el octavo lugar del ranking, ha ido subiendo hasta posicionarse como el más relevante.

La nacionalización de los recursos naturales está lejos de ser una preocupación del pasado para la industria minera. Así lo refleja un estudio de la consultora Ernst & Young sobre los riesgos en el sector, y que identifica a este factor como el que genera mayor alarma para la compañías del rubro.

El informe señala que si en 2008 el peligro de nacionalización ocupaba el octavo lugar del ranking, ha ido subiendo hasta posicionarse como el más relevante, debido a la «incertidumbre y la destrucción de valor causadas por los cambios repentinos de las políticas de los gobiernos más ricos en recursos».

La líder del Grupo Minero de Ernst & Young, Alicia Domínguez , explica que «los gobiernos donde llegan las inversiones extranjeras en minería le piden más a la industria. Pero no sólo se manifiesta en una alza de impuestos, la forma más evidente de hacer una nacionalización de recursos, sino que también solicitan a las compañías que desarrollen mayor valor agregado, como puede ser obligándolas a tener funciones en el propio país».

«En otros, como Argentina, existen impuestos a las exportaciones. En este sentido, los procesos de nacionalización de recursos pueden ir desde la simple expropiación de los recursos, pasar por alza de impuestos, hasta obligarlos a desarrollar proyectos adicionales», añade.

Por eso el documento aconseja a las mineras continuar relacionándose con los gobiernos para fomentar una mayor comprensión del valor que aporta un proyecto al país anfitrión y poder negociar compensaciones adecuadas para las partes.

La escasez de la mano de obra…

En el segundo lugar de las principales amenazas para los mineros se ubica la escasez de mano de obra ¿Cómo se explica el fenómeno? Los altos precios de los metales y confianza en los fundamentos del mercado a largo plazo, «han revitalizado la inversión en minería y metales para desarrollar rápidamente nuevos proyectos o aumentar la producción de los existentes. Este incremento en la inversión, a su vez, impulsa la demanda de trabajadores calificados en todo el mundo y recurre a la misma reserva mundial de talento», dice el informe

Agrega que el fenómeno podría aminorar el ritmo de crecimiento e subir los costos. «Los riesgos significativos asociados a la escasez de mano de obra incluyen el impacto en la producción, retrasos en los proyectos e incremento de los costos de mano de obra. Identificar, atraer y retener trabajadores es esencial para la construcción y la operación sigue siendo una prioridad para el sector de la minería y los metales», dice.

«Originalmente la falta de profesionales calificados era una tendencia que se veía en Canadá y Australia, pero que ahora también lo tenemos en Chile, Perú o Brasil. Frente a eso, esperamos que las universidades reaccionen, y que el mercado local reaccione a las necesidades, si faltan geólogos o ingenieros en minas, formémoslos en Chile», agrega Domínguez.

Problemas de infraestructura

En el estudio de Ernst & Young, el acceso a la infraestructura es el tercer riesgo más importante para el sector minero. Dicen que el «superciclo» de buenos precios de los minerales ha vuelto viables depósitos de más difícil acceso, por lo que la falta de infraestructura puede ser un obstáculo.

Les siguen en el listado de las 10 principales preocupaciones de la industria la inflación de costos, ejecución de proyectos de inversión, mantener una licencia social para operar, volatilidad de precios y monedas, gestión de inversiones, beneficios compartidos y fraude y corrupción.(LA SEGUNDA)