El lunes el gobierno anunció un paquete de diez nuevas medidas para la agenda de Impulso Competitivo. Una de ellas tiene una importancia estratégica: reimpulsar el liderazgo del mercado del litio en nuestro país, desbloqueando las restricciones que impiden su explotación, junto con generar mecanismos, para aumentar la competencia e incrementar la inversión en el área, tarea que deberá asumir el ministerio de Minería.

 Este martes, el subsecretario de la cartera, Pablo Wagner, entregó los detalles de los contratos especiales o CEOL con los que el gobierno espera licitar el equivalente a 100 mil toneladas metálicas de litio durante los próximo 20 años. Sin embargo, el ministro Hernán de Solminihac decidió marginarse de esta importante tarea por su estrecho vínculo con un alto ejecutivo del sector.

 El titular de la cartera es hermano de Patricio de Solminihac, subgerente general de Soquimich (Sociedad Química y Minera de Chile S.A.) una de las dos únicas empresas en Chile que, junto con SCL (Sociedad Chilena del Litio) actualmente tienen concesiones de litio en el país.

 El propio Wagner confirmó que el ministro optó por inhabilitarse, lo que ya fue comunicado al propio Presidente Sebastián Piñera. “En eso el ministro ha sido transparente, muy riguroso y extremadamente claro, toda vez que presentó una carta el Presidente de la República diciendo que respecto a este tema, no se iba a pronunciar ni iba a participar”, afirmó. 

US$ 350 a US$ 500 millones por proyecto

 Wagner anunció el martes el plan del gobierno para afianzar el primer lugar de Chile en este mercado, amenazado por el avance de sus competidores y por trabas en la legislación actual. 

“Si nosotros no hacemos nada, sólo por efecto de la competrencia del mercado, sólo por el crecimiento que va a tener el desarrollo del mercado, lo que va a suceder es que vamos a perder participación en la industria del litio”, aseguró el subsecretario. 

En ese sentido, anunció la creación de contratos especiales de operacion de litio, que destrabarán la declaración de inconcesibidad de 1979. “Para reimpulsar el mercado del litio, crearemos los CEOL, contratos especiales de operación de litio, que establece la Constitución. Estos consisten en que vamos a licitar internacionalmente un contrato que contempla el poder explotar el litio en cualquier lugar que en la actualidad está impedido de hacerlo. Vamos a licitar el equivalente a 100 mil toneladas metálicas de litio durante 20 años”, explicó. 

Durante este año se quiere adjudicar el primer CEOL, y para ello se espera que en el primer trimestre la Contraloría apruebe las bases de licitación. En el segundo trimestre, en tanto, habrá un proceso de consulta, y ya para fin de año se esperan las primeras ofertas y adjudicación de los CEOL. 

“Nosotros calculamos que en los 20 años en que se pueda llevar a cabo este contrato, se pueden recaudar en US$ 350 y US$ 500 millones por proyecto”, indicó Wagner. 

El Estado cobraría por el pago por la primera vez del proceso de licitación, más el 7% del valor de las ventas, además de los impuestos generales.

 Chile lidera el mercado de participación litio, con el 41% de la producción mundial. Le sigue Australia con el 20%, China con el 14%, y Argentina con el 11%. Además, Chile tiene 50 salares a lo largo del país para hacer exploración y explotación de litio.

 Las baterías de litio ion se han convertido en la principal aplicación, ya que se usan intensivamente en dispositivos como cámaras fotográficas, computadores portátiles, celulares, reproductores de MP3, agendas electrónicas, y automóviles.

 Se estima que entre el año 2004 y el 2008 la demanda por baterías de litio experimentó un crecimiento promedio anual entre el 20% y el 22%. La demanda total de litio alcanzará entre las 180 mil a 200 mil toneladas el año 2020, y entre las 320 mil y 350 mil toneladas el año 2030.(TERRA)