Imitando el acuerdo al que llegó Antofagasta Minerals para ingresar a Alto Maipo.

FOTO TENDIDO ELECTRICO

La fórmula de AMSA, de ingresar como socio a un proyecto, agrada en la industria porque permite recuperar parte del alza en costos de energía.

El último golpe lo dio el grupo Luksic, tras ingresar a través de Antofagasta Minerals a Alto Maipo. Sin embargo, según fuentes de la industria, serían varias las mineras que estarían analizando diversas fórmulas de asociación con las eléctricas, como una forma de reducir sus costos en este apartado.

A causa de la estrechez que vive el sector eléctrico, que ha visto el retraso, o derechamente la desaparición de muchos grandes proyectos de generación que representarían casi un 85% de la capacidad adicional que se requiere para los próximos ocho a diez años, la minería ha tenido que volver a sus orígenes cuando cada proyecto tenía su propia central generadora.

Dos modelos


Hoy, las firmas han mostrado dos modelos con los cuales pretenden atacar el problema. El primero de ellos establecido por BHP y Codelco, desarrollando proyectos de generación para que sean construidos y operados por un tercero, con sus centrales Kelar y Luz Minera, respectivamente. El otro esquema es el que ha instituido Luksic, ingresando a la propiedad de los desarrollos.

En la industria destacan el modelo de Luksic, que nació cuando buscaba contratos para Esperanza y decidió ingresar a Hornitos, de GDF Suez. En cuanto al esquema de BHP y Codelco, aseguran que este ya fracasó en una primera instancia, cuando impulsaron Energía Minera –de Codelco- y la primera versión de Kelar –cuando era un proyecto a carbón-, debido a que ponían una camisa de fuerza para los operadoras, al obligarlos a vender su energía a las mineras, siendo que podría haber mejores oportunidades fuera. En todo caso, aseguran que el GNL podría hacer que esta vez el escenario sea distinto.

Según fuentes de mercado, el modelo que estableció Luksic permite a las mineras “recuperar” en algo lo que pierden con los altos precios de la energía. Así, aunque están dispuestos a pagar más por la generación, también reciben utilidades por la venta de energía, y aunque no alcanza a “netear” el efecto, sí consigue atenuar los costos, explica Francisco Aguirre, de Electroconsultores. El generador, en tanto, recibe a un socio con espaldas para apoyar el proyecto, y firma contratos de suministro de energía, con los que buscar financiamiento.

Este esquema es el que estarían trabajando otras mineras. Dentro de los meses que vienen, aseguran, se verán nuevos anuncios, incluido el sector de las ERNC.

De hecho, desde el año pasado suena un eventual joint venture entre los Luksic y E-CL para levantar la Central Infraestructura Energética (375 MW cada unidad), proyecto que aún está en búsqueda de socio. (DIARIO FINANCIERO)