Construcción se inicia este mes y concluirá en 2017. Asegurará el suministro de agua.

FOTO COLOSO MINERA ESCONDIDA

La mayor planta desalinizadora del país. Este es el proyecto que la semana pasada presentó Minera Escondida, para asegurar el suministro de agua que requieren sus operaciones mineras.

La iniciativa, que demandará US$ 3.430 millones de inversión -de los cuales, BHP Billiton, su controladora, aportará US$ 1.972 millones- involucra ampliar la planta Coloso, que hoy opera con un volumen de producción de 500 litros por segundo y que a través de una tubería abastece con agua las instalaciones de minera Escondida a 200 kilómetros de distancia y con un desnivel de 3.000 metros. El proyecto comprende una nueva planta de desalinización de agua de mar de 2.500 litros por segundo, que incluirá dos tuberías que llevarán el agua al yacimiento ubicado en la II Región a 3.100 metros de altura y un reservorio para almacenar parte de los recursos. Fuentes del grupo explicaron que el aumento de capacidad es clave para viabilizar los proyectos mineros, que tienen como principal objetivo sostener la producción de la minera en los próximos años.

Actualmente, Escondida es la mayor mina de cobre del mundo, con una producción anual de 1,2 millones de toneladas de cobre fino. Para evitar que esa explotación se reduzca en 50%, el grupo está construyendo, además, una nueva planta concentradora (OGP1), cuya capacidad de tratamiento es de 152 mil toneladas diarias y que comprende una inversión de otros US$ 3.800 millones. Las fuentes explicaron que requieren mayores recursos hídricos para la explotación de la mina, porque a medida que se explota el rajo, la roca es más dura y se requieren grandes cantidades de agua para separar el cobre del material que se extrae del yacimiento.

El tercer pilar del proyecto de minera Escondida es el aumento de la generación eléctrica que requieren sus instalaciones, especialmente para la planta desalinizadora y el bombeo del agua que se debe realizar desde el mar al yacimiento. Aquí jugará un rol clave la central eléctrica Kellar, que licitará el grupo a un operador que ingresará al sistema eléctrico del Norte Grande. Ese proceso concluirá en el segundo semestre.

En total, toda la iniciativa de la minera (agua, la nueva concentradora y la central eléctrica) comprenderá inversiones sobre los US$ 7.000 millones, y las instalaciones deberían estar disponibles a partir de 2017.

Un aspecto que destacó el grupo es que han derivado sus inversiones hacia operaciones más sustentables con el medioambiente. Las fuentes explicaron que inicialmente, la central Kellar fue concebida como una planta que iba a usar carbón. Sin embargo, finalmente, optaron por que el proyecto comprenda el uso de gas natural. En el caso del agua, afirmaron que si bien tenían derechos para explotar los acuíferos que están en zonas cercanas al yacimiento, decidieron no usarlos. Esto, a pesar de que esta opción incluye mayores costos.

En promedio, en la industria minera usar agua de mar es 200% más caro que utilizar el recurso hídrico que está en aguas subterráneas y afluentes.(LA TERCERA)