La Compañía Minera Sierra Norte, recientemente adquirida por la minera Can – Can, ligada al grupo Angelini, presentó al Servicio de Evaluación Impacto Ambiental (SEIA) el proyecto cuprífero Diego de Al magro, que está en la localidad del mismo nombre en la Región de Atacama.

Según el informe del proyecto, el yacimiento contiene reservas “atractivas” de cobre y oro en dos sectores, denominados Esther y Carmen-Paulina. El PDA considera la explotación y beneficio de recursos mineralizados del tipo oxidado, mixto y sulfurado, llegando a procesar del orden de 5 mil toneladas mensuales.

La explotación de estos minerales se realizará mediante minería a cielo abierto y requeriría una inversión de US$ 475 millones. Los óxidos serán procesados en una planta de lixiviación. En tanto, los sulfuros serán procesados en una planta concentradora. El proyecto considera la captación de agua de mar y la conducción de ésta, mediante un acueducto, hasta las instalaciones del proyecto. La mano de obra estimada para la etapa de construcción es de 2.100 personas.

Se espera que el proyecto tenga una vida útil de 15 años y que se empiece a construir en noviembre de 2013.