La inversión minera en el país no está del todo paralizada.

FOTO PROYECTO SANTO DOMINGO

Capstone Mining ingresó a trámite ambiental su iniciativa Santo Domingo, en Atacama, que podría estar produciendo en 2018.

La inversión minera en el país no está del todo paralizada.

A fines de octubre, la minera junior canadiense Capstone Mining ingresó a tramitación ambiental el estudio de impacto ambiental (EIA) de su proyecto de cobre y oro Santo Domingo, ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región de Atacama.

Además, la compañía presentó a inversionistas el calendario de la iniciativa, el que contempla iniciar operaciones alrededor del año 2018.

Se trata de un avance relevante para un proyecto que el año pasado se contabilizaba entre las iniciativas paralizadas, tal como se encuentra hoy la mayoría de los proyectos de explotación minera en la Región de Atacama, entre ellas Casale, Pascua Lama (ambas de Barrick) o Relincho (Teck).

Según el calendario, de aquí a fin de año debiera concluir el estudio de factibilidad del proyecto, para luego dar paso a la etapa de negociación del contrato eléctrico con las generadoras del SIC. En 2015 se decidirá si se avanza o no a la fase de construcción y, en caso de que se le dé el vamos a las obras, se proyecta un plazo de tres años para iniciar la producción.

APORTE COREANO

Hace algunos meses, Capstone Mining sumó al proyecto a la empresa estatal surcoreana Kores, la que financiará el 65% de Santo Domingo mediante un crédito de largo plazo, mientras que el restante 35% deberá ser costeado por ambas partes de acuerdo con la participación que tienen en la iniciativa.

El objetivo del proyecto Santo Domingo es producir concentrado de cobre y concentrado de magnetita mediante la explotación de mineral a rajo abierto con una capacidad nominal de 65.000 toneladas por día de mineral para los primeros años de operación (años 1 al 5) y 60.000 toneladas diarias para los años 6 al 18. Se ha estimado una producción aproximada de 3,6 millones de toneladas de concentrado de cobre y 75 millones de toneladas de concentrado de magnetita durante la vida útil del proyecto.

Según el último reporte de la compañía canadiense, el costo de Santo Domingo -que se ubica en la comuna de Diego de Almagro- se ubica en un rango de entre US$1.500 millones y US$1.800 millones.(PULSO)