No sólo el conflicto entre Codelco y Anglo American ha tenido que enfrentar el presidente ejecutivo de la estatal, Diego Hernández. En las últimas semanas, el ejecutivo también ha tenido que lidiar con un problema productivo en la división Chuquicamata. Se trata de la fundición del yacimiento, operación que durante un mes ha estado funcionando con una de las dos líneas de fusión, debido a la paralización del horno flash, principal instalación de la fundición, por un bloqueo que está afectando a la chimenea.

Trabajadores de la fundición explicaron que debido al espesor del mineral concentrado y su endurecimiento, la chimenea del horno está «taponeada», impidiendo su operación.

El vicepresidente de la FTC e integrante del Sindicato 1 de Chuquicamata, Héctor Rocco, explicó que los problemas en la fundición comenzaron en noviembre. «En noviembre, la chimenea del horno empezó a tener problemas por acumulación de concentrado de cobre y eso alteró la calidad y el funcionamiento del horno. Se trató de disolver el mineral, pero no se logró. Como consecuencia, el horno paró en febrero», dijo. Agregó que la instalación ya fue reparada y que está en etapa de «calentamiento», esperando su reactivación para los próximos días.

Según Rocco, el impacto de la paralización del horno de la fundición produjo, al menos, una merma productiva de 20 mil toneladas de cobre fino. Es decir, Codelco dejaría de vender unos US$ 170 millones en el trimestre debido a la falla. Pero más allá del impacto en la producción, está la menor venta de cátodos que tendrá la estatal, mineral catalogado por la cuprera como estratégico por su mayor precio en el mercado internacional.

En la estatal reconocieron los problemas productivos, pero le ponen paños fríos al impacto. El gerente general de Chuquicamata, Julio Aranis, indicó que la fundición no está paralizada, ya que actualmente se encuentra operando con una de sus líneas de fusión, a través del convertidor Teniente.

El ejecutivo reconoce que por la paralización, la minera tendrá que poner al mercado una mayor cantidad de concentrado de cobre. «Por la detención no programada del horno flash no habrá pérdida de cobre. Lo que hay es un cambio de cartera a través de una mayor venta de concentrado al mercado, lo que no ha sido difícil de vender hasta ahora, ya que hoy el mercado requiere de concentrado de cobre, dado que algunas operaciones en el mundo, que producen este producto en Asia, están detenidas por manifestaciones sociales», dijo.

Agregó que la detención durante febrero se debió al tipo de mineral concentrado que proviene de la mina Chuquicamata. «Las bajas leyes de cobre y los altos niveles de pirita y calcopirita (sulfuros) generan una condición desfavorable para este equipo de fusión», explicó. Aranis indicó que debido al problema en la chimenea, la estatal decidió realizar una fuerte inversión para mejorar la instalación. Se trata de US$ 25 millones en el horno flash. Según Aranis, con el potenciamiento tecnológico, la instalación no volverá a fallar. La inversión permitirá que el horno funda también mineral de la nueva mina Ministro Hales, que comenzará a operar en 2013. Añadió que el 15 de agosto, el horno será sometido a una mantención programada, que se extenderá por 83 días.(LA TERCERA)