Esto apunta a situarse en los próximos años entre los 5 productores más importantes del mundo.

Antofagasta Minerals (AMSA), el brazo minero del grupo Luksic, aumentará su posición entre los mayores productores de cobre en el mundo, luego de comprar el 50% de Zaldívar -ubicada en Antofagasta- a la canadiense Barrick en US$ 1.005 millones, lo que además les permitirá operarla, según informaron.

La compañía explicó que la adquisición contará con un pago de US$ 980 millones al cerrar la transacción y el resto a través de pagos anuales de US$5 millones, por cinco años, a partir del 2016.

El CEO de Antofagasta plc, Diego Hernández, sostuvo que “esta transacción está en línea con nuestra estrategia de concentrarnos en el negocio minero de cobre y representa una oportunidad única para adquirir una operación ya establecida y con bajos costo de producción en Chile, la que genera un fuerte flujo de caja”.

En 2014, Zaldívar produjo aproximadamente 100 mil toneladas de cobre fino, a un costo de caja neto de
US$ 1,79 por libra y generó ingresos antes de impuestos de US$ 244 millones.

AMSA destacó que esta adquisición es un paso clave para lograr un millón de toneladas de cobre por año, lo que le permitiría saltar en el ranking de mayores productores del mundo, desde el noveno al quinto lugar.
El co presidente de Barrick, Kelvin Dushnisky, aseguró a través de un comunicado que “estamos contentos de haber logrado un acuerdo con el socio ideal para Zaldívar”.

La adquisición está sujeta a la aprobación regulatoria usual y debería cerrar a finales de año. Bofill Mir & Alvarez Jana Abogados asesoraron a Antofagasta plc, mientras que Carey a la canadiense.

Juicio en Argentina

No sólo de finiquitar el negocio con Barrick deberá ocuparse AMSA, sino que deberá tener otro ojo puesto al conflicto que mantiene con Glencore por el botadero que Los Pelambres instaló por error tras la frontera, en la provincia argentina de San Juan.

Hoy tendrá lugar la audiencia de conciliación citada por el juez Leopoldo Rago y ayer Los Pelambres, a través de un comunicado, informó que insistirá en proponer el cierre ambiental definitivo del botadero Cerro Amarillo, mientras que Glencore ha insistido en la petición de que la minera nacional remueva 50 millones de toneladas de residuos de sus terrenos. Ante este escenario, el encuento sería un mero trámite, ya que sería imposible alcanzar un acuerdo.

“La remoción de las rocas no es la mejor alternativa desde el punto de vista del cuidado del medio ambiente y tampoco corresponde a las mejores prácticas de la minería moderna”, expresó el presidente de Minera Los Pelambres, Francisco Veloso.(DIARIO FINANCIERO)