El holding encabezado por Andrónico Luksic se ha “diluido” en algunas de sus empresas, sin hacer peligrar el control, atrayendo inversionistas institucionales y aumentando la visibilidad de sus acciones.

FOTO GRUPO LUKSIC

La semana pasada anunciaron la venta de cerca de 7% de las acciones del Chile.

Hacer caja sin desprenderse del control. Esa es la máxima que está aplicando el grupo Luksic en algunos de sus negocios, especialmente si se toman en cuenta los últimos movimientos que han realizado en sus empresas.

Luego del anuncio realizado a fines de la semana pasada, respecto a la venta de cerca de US$ 1.000 millones en acciones del Banco de Chile -tras lo cual Citibank y el holding se quedarían con unos 
US$ 500 millones cada uno-, pocos fueron los sorprendidos en el mercado con esta decisión, ya que el fundamento detrás del hecho de desprenderse del 7% de la propiedad de la entidad financiera, quedando con 51% de los títulos, es coherente con las últimas jugadas que ha efectuado el holding. Éstas implican diluirse en un porcentaje menor, que no haga peligrar el control de sus empresas, dejando así caja disponible para nuevas inversiones en la región y rentabilizar sus operaciones, según comentan varios analistas que siguen sus compañías.

Además, con medidas como la anterior, incrementarán la profundidad y liquidez de las acciones, lo que a su vez atrae a los inversionistas institucionales y le da mayor visibilidad a los títulos.

Y el momento para hacer el anuncio no podía ser mejor. Históricamente, los montos transados en acciones del Banco de Chile suben de forma pronunciada a medida que se acerca marzo, mes en el que se concreta el reparto de dividendos.

Ya pasó en CCU

Ya a mediados del año pasado el grupo anunció que iba a suscribir sólo un tercio de las acciones que le correspondía en el aumento de capital de CCU. En la compañía son socios de Heineken, también en partes iguales, a través de Inversiones y Rentas (IRSA), y concurrieron con 11,1 millones de papeles, de un total de 51 millones de acciones. Así, “dejaron” de suscribir poco más de US$ 250 millones, en una operación que finalmente recaudó US$ 680 millones.

La cervecera mantiene un plan de inversiones a 2020 de US$ 2.700 millones, en el que se contempla un capex de unos US$ 2.433 millones sólo para crecimiento orgánico, que se enfocaría principalmente en la región, y sin contar el capital de trabajo (que se estima para ese período en US$ 289 millones), se incluye la construcción de tres nuevas plantas de producción, doce líneas de embotellado, un aumento de capacidad en 12 plantas existentes y el levantamiento de 11 nuevos centros de distribución y bodegas.

Los criterios para el crecimiento inorgánico incluyen desde un alto potencial de rentabilidad en el mediano plazo y con posible dilución limitada en el corto plazo, hasta que sean proyectos que les permitan adquirir o potencialmente desarrollar operaciones relevantes y de gran escala.

Rentabilizar


En el caso de Madeco, otra de las empresas del grupo, fue el cierre de su filial de manufactura y comercialización de tubos de cobre, concretado a fines de diciembre (aunque sus operaciones se detuvieron en septiembre de 2013), el que le significó una pérdida estimada en sus resultados de US$ 6,5 millones, principalmente por deterioro de activos, pero que le permitirá liberar capital empleado, consistente en bienes raíces y capital de trabajo, por aproximadamente US$ 50 millones.

Esto se enmarca dentro de del proceso de reorganización societaria e industrial iniciado a principios del año pasado, cuando se anunció la división de la antigua sociedad Madeco S.A. en dos compañías, separando la inversión en la empresa francesa de cables Nexans, de las unidades industriales operativas con base en Chile y otros países de la región
Por otro lado, en el caso de la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV) el cambio podría venir, posiblemente, por seguir con el modelo que aplican en la mayoría de sus inversiones, e incorporar un socio que potencie el negocio.

Hasta el momento, el candidato que suena es Hapag-Lloyd, naviera alemana (la principal de su país) y uno de los actores predominantes a nivel mundial en términos de cobertura de rutas.

Justamente, una de las actuales debilidades de los europeos está relacionada con Sudamérica, región en la que mientras el hemisferio norte aún realiza esfuerzos por recuperarse, sigue creciendo a tasas superiores que el resto del mundo.(DIARIO FINANCIERO)