Codelco, Antofagasta, BHP y Anglo American han forzado la salida de sus CEOs este año. Los nuevos líderes enfrentan costos que se disparan, la ley de los minerales que se desploma y los precios que van a la baja.

Un enrarecido ambiente hay en el mundo de la gran minería —y no solamente en Chile—. En los últimos meses han rodado cabezas en las mineras más grandes del país y en algunas de las más importantes del mundo.

BHP Billiton, Anglo American, Codelco y Antofagasta Minerals han realizado dramáticos cambios en sus altos mandos este año y los nuevos ejecutivos están bajo presión de mostrar resultados, y rápido .

La última fue la noticia publicada por el diario británico Financial Times, que reveló la intención de la minera anglo australiana BHP Billiton, dueña del 57 % de Escondida (la mayor mina del mundo), de remplazar próximamente a su director ejecutivo, Marius Koppers.

Aunque existen versiones sobre una posible enfermedad del ejecutivo, lo cierto es que la noticia llega en el contexto de una caída de las ganancias del grupo, realidad que se extiende a mineras de todo el mundo.

Antes, el 26 de octubre recién pasado, la carismática presidenta ejecutiva de Anglo American, Cynthia Carroll, anunció su renuncia al cargo, tras cuatro de gestión, en la cual el valor de la compañía cayó en un 44 %. El directorio la tenía bajo presión por la falta de ejecución en varios proyectos y además la culpaban por la disputa que se desató con Codelco por la opción de compra de Andina.

La disputa terminó pasando la cuenta al numero uno de Anglo en Chile, Miguel Angel Durán. Fuentes que conocen detalles de su salida apuntan también a las complicaciones en Collahuasi.

Collahuasi —la minera que Anglo controla junto a su socio suizo Xstrata— atraviesa el peor momento en sus casi 15 años de vida.

La minera ha visto una fuerte caída en su producción en los últimos tres años y sus ganancias se han desplomado.

Por ello dejó la presidencia ejecutiva en junio pasado Giancarlos Bruna y hace pocos días se anunció la llegada de Jorge Gómez para asumir el cargo. Gómez había seguido a Diego Hernández y Thomas Keller —actual presidente ejecutivo de Codelco— en su aventura pública, pero duró poco más de un año.

La disputa entre Anglo y Codelco igualmente tuvo un rol en la decisión de Hernández de renunciar a la presidencia ejecutiva de la minera estatal. Hernández tenía fuertes diferencias con el presidente del directorio, Gerardo Jofré, y entre esas diferencias estaba la estrategia para enfrentar la disputa con Anglo.

Pocos meses después de su renuncia, Hernández aterrizó en Antofagasta Minerals, el holding minero de la familia Luksic, como CEO con plenos poderes de hacer cambios radicales.

Su llegada terminó así con un complejo proceso de revisión en la compañía que incluyó la salida en enero pasado de los gerentes generales de Los Pelambres y Esperanza, Ignacio Cruz y Cristián Thiele, y la traumática salida del que era la mano derecha de Luksic, Marcelo Awad —presidente ejecutivo por 7 años y con una historia de 16 años en el grupo—. A Awad se le culpó por problemas en las operaciones de las dos principales minas del grupo y por no poner la atención adecuada en la contención de los costos y retrasos en producción. Menos importancia tuvo su rol en el fallido proyecto de desarrollo minero en Pakistán.

A Ignacio Cruz lo reemplazó en mayo Alberto Cerda, quien era gerente general de un proyecto de Kinross hacía poco y tras varios años en la gerencia general de Lomas Bayas, operación de Xstrata en el norte. También asumió a mediados de año en otra firma de Luksic, El Tesoro, el que era gerente general de la división Mantos Blancos de Anglo en Chile, Sergio Parada.

Costos, precio y productividad

Aunque algunas causas de tanto cambio se pueden encontrar en conflictos específicos y coyunturales, lo que cruza este cisma en la minería es una necesidad de cambios en la conducción de las compañías, por lo que el superciclo de la minería podría estar llegando a su fin.

Y en Chile el problema se agudiza porque los costos de producción se están disparando y la ley de los minerales está cayendo fuertemente.

El alza en los costos de producción, especialmente energía, es uno de los pilares de estas dificultades. La energía en Chile es escasa y cara. En los últimos años se ha duplicado su importancia en la canasta de costos de las compañías, con pocas posibilidades de reducirlos en el corto plazo.

Tanto así, que Diego Hernández declaró hace poco que las mineras no podían seguir traspasando a las eléctricas sus utilidades, mientras que el presidente del Consejo Minero, Joaquín Villarino, acusó hace poco a las proveedoras de energía de actuar como cartel.

Junto con ello siguen creciendo los costos laborales derivados de las aspiraciones de los sindicatos de captar parte de las ganancias de las empresas y también por una aguda escasez de mano de obra para el sector.

Justamente, la falta de entendimiento con sus sindicatos provocó parte de los problemas de gestión en Collahuasi y será un tema de particular complejidad en la próxima negociación colectiva en Chuquicamata, donde se prevén fuertes recortes de personal.

La misma problemática generó el despido de 12 mil trabajadores de Anglo en una mina de Platino en Sudáfrica recientemente.

La estructura de costos de las mineras, al mismo tiempo no ha podido ser compensada con el boom de precios de los comodities de los últimos seis a ocho años. El cobre se transaba en alrededor US$ 4,5 la libra hace poco más de un año y hoy está cerca de US$ 3,4. Hace una década bordeaba el US$ 1.

Para las mineras eso es un problema, porque los planes de inversión parece que no incluyeron los mayores costos, la menor ley y los precios a la baja. Y ahí está uno de los principales motivos por el cual ahora buscan ejecutivos que tengan la pericia para manejar los proyectos de expansión, cumplan las metas de producción y no sigan cayendo las utilidades.

Antofagasta Minerals, la minera de los Luksic, vio caer sus utilidades un 7,2 % a junio de este año y eso que elevó en un 16 % su producción.

Un alto ejecutivo del grupo, es optimista acerca de lo que pasará con el cobre, incluso si la economía China se enfría, como parece estar sucediendo. Pero sí estima que alguna de sus rivales van a sufrir y congelarán proyectos si el cobre sigue cayendo y se acerca a los US$ 3 la libra.

Codelco este año se ha visto obligada a ofrecer descuentos a sus clientes en Europa y China. La minera estatal redujo su producción un 6 % en los primeros seis meses de 2012, y sus ganancias se deslomaron un 39 %. Los costos, subiendo como espuma, un 17 %.

Collahuasi llegó a superar las 500 mil toneladas de cobre fino en 2010 y hoy aspira a bordear las 400 mil.

Aunque Escondida mejoró un 17 % su producción en el primer semestre de 2012, el precio cayó 14 % y las ganancias se desplomaron un 20 %.

Su matriz, BHP Billiton decidió postergar varios proyectos a nivel mundial, entre ellos, Olympic Dam en Australia, por sus menores resultados, que a junio mostraban una baja de 35 % en las utilidades.

Anglo American redujo en un 38 % sus ganancias operacionales en el lapso de doce meses, afectada por sus problemas de producción de cobre como por menores beneficios de sus operaciones de carbón y hierro, que este año ha visto una fuerte caída en el precio internacional.

Para Codelco, la caída en producción y en productividad le presenta un complejo escenario a Thomas Keller en sus negociaciones con los sindicatos de Chuquicamata. Keller ya está viviendo el término de su luna de miel y se le está cuestionando su estilo de liderazgo.

El Consejo Minero, que reúne y representa a las principales mineras del mundo que operan en Chile, declinó comentar sobre este tema.

Cambio de tendencias para la industria y falta de talentos

José Luis Barroilhet, gerente general de la empresa de head hunting Spencer Stuart Chile, grafica la situación actual de la industria minera.

“Estos cambios de ejecutivos de BHP, Anglo y Xstrata tienen que ver con un quiebre, un cambio de tendencia o fin de ciclo, un cambio fuerte en el modelo de negocios a nivel mundial, que tiene que ver con que subieron los precios en los últimos años, pero detrás comenzaron a subir los costos, energía, laborales y crecieron las dificultades con las comunidades y a nivel políticos. Entonces, se empezaron a ver las empresas con ganancias, que antes eran mucho más grandes y hoy caen a niveles más acotados que lo que soñaban sus accionistas”, explica.

Gustavo Lagos, académico del centro de minería de la UC, coincide en que las mineras grandes “están con dificultades para generar las utilidades que esperan sus dueños”, quienes quieren “sacarle el jugo” al boom de precios de los commodities”.

El experto dice que esto genera una alta rotación de altos ejecutivos, se le pasa la cuenta a los “número uno” de las mineras y se impone una presión por mejorar la última línea, algo que —a su juicio— no es tan bueno, pues las altas planas ejecutivas requieren tiempo para obtener resultados.

Además, advierte que no siempre esta presión es buena y puede afectar los proyectos de inversión. Adicionalmente, ve una escasez de profesionales de alto nivel que generen contraparte en los proyectos.

“Hay varios factores que afectan los resultados, no sólo ejecutivos máximos, por ejemplo, el apuro de los dueños por producir lo cual genera tremendos problemas. Eso ocurre todo el tiempo. Se saltan etapas y hay poca gente experta que pueda estar en los proyectos, porque las mineras necesitan su contraparte en todos los proyectos, contraparte de empresas de ingeniería y esa cantidad de gente no existe e induce a muchos errores”, argumenta.

Fernando Pau, consultor senior de una de las principales firmas de head hunting con foco en minería y energía, Boyle Chile, afirma que las empresas mineras están generando una “adaptación a los nuevos tiempos”, en que el líder de la compañía debe ser no sólo un buen gestor minero, sino un personaje que comprenda integralmente la complejidad de negocio.

“Hemos visto sorpresas, muchas de ellas necesarias, a objeto de darle nuevos impulsos a los sectores, muchos ejecutivos se quedan harto tiempo en sus cargos y probablemente los dueños y el directorio consideran que es oportuno un recambio, no tanto generacional, sino para buscar nuevas visiones, enfoques y perspectivas de cómo desarrollar el negocio”, enfatiza.

Pau considera curioso que en menos de un año se descabecen Collahuasi, Anglo, y que hubieran salido algunos altos ejecutivos de las principales compañías.

“Es llamativo que en las principales compañías del mundo probablemente los accionistas ven que excelentes personas están dirigiendo, buenos administradores, pero por algo no se traduce en resultados y por ende, en el nivel de los precios de las acciones” agrega.

En efecto, en 2011 y 2012, las acciones de las mineras en el mundo han ido a la baja. En los últimos 12 meses las acciones de Anglo han perdido un cuarto de su valor, BHP ha caído en un 10 % desde febrero, Antofagasta en 18 meses ha caído cerca de 23 %, aunque en los últimos 5 meses sus papeles han visto un repunte. La historia se repite con Río Tinto, Xstrata y las otras grandes mineras.

Barroilhet platea que “los accionistas están tratando de buscar su retorno, no quieren apuestas, quieren ir a la segura, tener una acción que deje dividendos, y que cuando se invierta en un proyecto, que éste camine en los plazos que corresponde, es un mundo en que estas mineras son principalmente europeas, estadounidenses o australianas, que además, están mirando el mundo con inquietud por todo lo que está pasando”.

A su juicio, las mineras no han sido capaces de generar recambio lo que provoca la silla musical, en que ejecutivos van rotando de una firma a otra. “La industria en general no ha sido buena para crear buena asociación de talentos, los viejos son buenos, pero no generaron jóvenes buenos detrás, hay un quiebre importante en eso, los más senior están saliendo y hay poco recambio”, afirma.(EL MOSTRADOR)