Codelco tiene la mayor vida útil en sus yacimientos, seguida por Escondida, de BHP Billiton.

 El fisco chileno tiene que estar contento. El sector que más aporta en impuestos al erario nacional tiene recursos para seguir operando a un ritmo muy similar al actual por al menos un siglo más. Un análisis del académico del Centro de Minería de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, sobre los recursos geológicos de las 15 principales minas del país arroja que, en promedio, los yacimientos tienen cobre para 89 años más. Pero en algunos casos, como las minas de Codelco, su vida productiva dura dos siglos más.

 El cálculo se realizó considerando la producción del año 2020, «que es mayor a la registrada en 2010 y, por tanto, más realista para hacer un análisis de largo plazo», explica el investigador. También consideró los recursos geológicos, que a su juicio son más pertinentes a la hora de hacer un análisis de largo aliento (ver recuadro).

 Codelco se erige como la compañía con más reservas. «Son las más grandes en cobre del mundo», comentó Diego Hernández, presidente ejecutivo de la minera estatal, precisando que los recursos probados más altos los tiene Andina y El Teniente.

 Respecto de BHP Billiton, tras una reciente campaña de exploración, la minera anunció un aumento del 17% de recursos minerales y de un 25% de sus reservas en Escondida. «Mirando hacia el futuro, el éxito de nuestro programa de exploración brownfield (la etapa más avanzada) sugiere que existen suficientes recursos en Escondida para sostener la producción a los niveles actuales por más de un siglo», dijo al respecto Peter Beaven, presidente de Metales Base de BHP Billiton. Según los cálculos de Lagos, con la extracción al nivel del año 2011, Escondida tiene cobre para 110 años más, pero si se proyecta según la producción de 2020 -que sería de 1,3 millones de toneladas-, tales recursos alcanzarían para 69 años.

 En Escondida es clave el Organic Growth Project 1, donde se invertirá US$ 3.800 millones. Es el primero de una serie de potenciales proyectos que podrían expandir sustancialmente la capacidad de procesamiento de ésta, la mayor mina privada de Chile, y, según Beaven, «ayudar a mantenerla como la operación de cobre líder en el mundo por las próximas décadas».

 Respecto de otras de las grandes mineras, Collahuasi -Anglo American, Xstrata y un consorcio japonés liderado por Mitsui- también incrementó sustancialmente sus reservas y reportó un aumento de 40% de éstas a mediados del 2010. Jon Evans, presidente ejecutivo de esta minera, destacó «el significativo aumento en la base de recursos minerales en Collahuasi, que da una clara indicación del potencial de su expansión en un momento en que estamos incrementando progresivamente la capacidad de tratamiento de las instalaciones de proceso».

 Los Pelambres, del grupo Luksic, también anunció hace pocas semanas un aumento de sus reservas.

  Cómo se mide cuánto cobre hay 

Todas las mineras dimensionan cuánto cobre tienen bajo dos prismas: recursos y reservas. Gustavo Lagos explica que mientras los «recursos» geológicos son la totalidad de los recursos minerales identificados, las «reservas» corresponden a los recursos identificados que son económicamente extraíbles al precio actual, utilizando la tecnología disponible.

 Una cuestión de precio

 Todos estos recursos, señala John Tilton, de la Escuela de Minas de Colorado, implican que la industria del cobre puede contribuir en gran medida al desarrollo económico de Chile durante décadas. Sin embargo, alerta que los altos precios en los últimos ocho a 10 años no van a durar indefinidamente. «El mundo puede y está desarrollando nuevas minas de cobre, cuyos costos de producción están por debajo de tres dólares la libra», alerta.

 «Los altos precios en los últimos años, simplemente reflejan el hecho de que no hemos sido capaces de aumentar la capacidad lo suficientemente rápido para satisfacer la creciente demanda en China y otros países en desarrollo», señala.

 Pero eso implica que al final la oferta se pondrá al día con la demanda y cuando eso suceda, el precio del cobre bajará en términos reales a menos de tres dólares la libra. Esto tiene dos implicaciones importantes para Chile, dice Tilton. En primer lugar,»el país no debe ser demasiado dependiente de estas rentas que está disfrutando debido al alto precio del cobre. Finalmente, estas rentas se reducirán y tal vez desaparezcan por completo», dice. Y, en segundo lugar, la industria del cobre chilena tiene que controlar sus costos. «Cuando los precios son altos, es fácil llegar a ser poco estricto con los costos. Sin embargo, cuando los precios caen, serán los productores de menor costo los que sobrevivirán y seguirán siendo rentables», sostiene. Juan Carlos Guajardo, director del Centro de Estudios del Cobre, Cesco, señala que el tener recursos es sólo el primer paso para tener una industria rentable. También tiene que contar con un entorno favorable para la inversión, una institucionalidad adecuada, así como estándares ambientales y sociales sustentables. (EMOL)