Iniciativas por unos US$ 30 mil millones salieron de la cartera de proyectos de Cochilco.

Collahuasi no es la única minera que ha optado por postergar inversiones debido a la baja del cobre. La ampliación Pelambres IV, de Antofagasta Minerals, también estaría en compás de espera, entre otras razones por los conflictos con las comunidades aledañas debido al tranque de relave El Mauro.

En una situación similar se encuentran la canadiense Barrick Gold, con sus proyectos Cerro Casale y Pascua Lama. El grupo canadiense Capstone Mining también anunció la suspensión del proyecto Santo Domingo ya que, según indicó el presidente y CEO, Darren Pylot, “la incertidumbre sobre la dirección futura de los precios del cobre y nuestra capacidad de financiación para el proyecto, hace la preservación del capital una prioridad en este momento”.

Lomas Bayas III Sulfuros -100% propiedad de Glencore- también está en este listado. A esto se suman otras empresas que han decidido reformular sus proyectos para hacerlos viables. La estatal Codelco informó que reduciría el “gigantismo” de  Andina 244, con el fin de disminuir los riesgos asociados a los altos costos y tiempos construcción.

En tanto, los megaproyectos El Morro y Relincho, de GoldCorp y Teck, respectivamente, se unieron en Corredor. Como resultado, el costo de capital inicial proyectado para poner en producción será del orden de US$3.500 millones, menor a la proyección inicial de US$ 8.400 millones entre ambos proyectos individuales. Otras iniciativas frenadas son Jerónimo, Tovaku, Lobo Marte, Inca de Oro y Volcán.(PULSO)