La Central Obrera Boliviana (COB) inició  su XV Congreso Ordinario en Tarija, con una marcha de cientos de trabajadores en esa ciudad. El secretario ejecutivo de la COB y otros líderes pidieron la unidad de la organización.

 La Central Obrera Boliviana (COB), la mayor organización sindical del país, inauguró la tarde del lunes, su XV Congreso para renovar su dirección, discutir sobre la demanda de incremento salarial para este año y evaluar si el Gobierno del presidente Evo Morales cumplió o no sus compromisos con los trabajadores.

 El secretario de Conflictos de la COB, Emigdio Izquierdo, dijo a Efe que el congreso, que se celebrará durante cinco días en la ciudad sureña de Tarija, sellará la unidad de los sindicatos sin intromisiones políticas.

 «El tema principal es sellar la unidad de los trabajadores y tenemos que abordar todos los problemas sociales, políticos y económicos de los trabajadores y de todos los bolivianos», agregó.

 Los sindicatos de mineros, maestros, trabajadores en salud y fabriles del país, entre otros, iniciaron la reunión, después de protagonizar una marcha con detonaciones de dinamita.

 El principal dirigente de la COB, el minero Pedro Montes, aspira a la reelección, aunque sus críticos le han acusado de haberse involucrado con el Gobierno de Morales y han postulado una central sindical con independencia política ante el Ejecutivo.

 No obstante, la COB se negó a participar la semana pasada en el llamado «encuentro plurinacional» en el que sectores afines al presidente definieron la nueva agenda de Gobierno.

 El dirigente minero Jaime Solares, rival de Montes y conocido por su radicalidad, dijo a los medios que disputará la dirección de la COB, pero cree que el Gobierno le impedirá alcanzar el máximo cargo de esa organización.

 El tercer aspirante es el sindicalista Juan Carlos Trujillo, que también es minero, ya que los estatutos de la COB señalan que solo los trabajadores de las minas pueden aspirar a la máxima jefatura sindical de Bolivia.

 El fin de semana, el presidente Morales dijo que si los trabajadores rechazan tener dirigentes afines a su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), es porque quieren tener líderes «de la derecha, de los neoliberales, de los corruptos».

 El Gobierno anunció que el aumento salarial de este año superará el 7 por ciento de la inflación anual registrada en 2011 y plantea crear más empleos con un impulso a procesos de industrialización de materias primas que, sin embargo, hasta ahora fracasaron.(EFE)