Si hay represión estamos dispuestos a aguantarla”, dijo el dirigente Iván Fuentes ante la declaración del Ministro Chadwick que desestimó el “gesto” de flexibilización de los bloqueos y exigió la apertura total de todos los caminos para el diálogo con Álvarez.

Las banderas negras flamean nuevamente junto a las de Chile en manos de numerosos movilizados que volvieron a concentrarse en el centro de Puerto Aysén molestos por la decisión del gobierno de pedir el desbloqueo total de caminos, descartando su anuncio de levantamiento parcial, como “gesto” para volver a dialogar con el Ministro Rodrigo Álvarez.

“Más que una señal es una irresponsabilidad política, desafiar la voluntad de una región entera”, señaló el vocero central del movimiento, Iván Fuentes, luego de escuchar la declaración que hizo en La Moneda el Ministro Andrés Chadwick. El vocero del Ejecutivo desestimó la decisión de los movilizados de saltar de 7 a 2 horas el tiempo de bloqueo de vehículos en las rutas principales, exigiendo que la apertura sea completa e inmediata y no descartó el uso de la Ley de Seguridad del Estado. Fuentes consideró que «si ese gesto no es suficiente quiere decir que el Gobierno no tiene nada que ofrecernos» y advirtió que “Chile entero se va a manifestar por la mala forma de hacer política. Nosotros hemos puesto humildad , hemos puesto voluntad, y el Gobierno ha puesto rebeldía (…) 100 mil habitantes merecen el respeto de Chile, merece la voluntad del Gobierno”.

“Hemos puesto el corazón en la mesa para resolver, ayer estuvimos dispuestos todo el rato, esperamos 3 horas con paciencia, después volvimos con corazón humilde y nos dijeron que hoy día (continuamos), volvimos hoy día y hoy nos salen con otra cosa”, complementó. Respecto de la advertencia de la autoridad, apuntó. “Si hay represión estamos dispuestos a aguantarla, no tenemos ningún problema en aguantar la represión. Si colocan la Ley de Seguridad del Estado ¿qué vamos a hacer?… tendremos que soportarla”. “Aquí nosotros no hemos radicalizado el movimiento, lo hemos disminuido, y el gobierno lo ha radicalizado, en cada lugar de la región llamamos a que la gente esté en paz y el Gobierno desafía (…) Cada declaración que ha saldo que ha salido para acá ha sido equivocada”(LA NACION)