El 19 de noviembre de 2010, una explosión de gas en la mina Pike River dejó atrapados a 29 mineros a unos 2,5 kilómetros de profundidad dentro de la galería, que carecía de un acceso alternativo, en la localidad de Greymouth (Isla Sur).Cinco días después se les dio por muertos tras una segunda detonación en Pike River, escenario del segundo mayor accidente minero de la historia de Nueva Zelanda.

FOTO MINEROS MUERTOS NUEVA ZELANDA

Según el fallo, del Tribunal del distrito de Greymouth, la minera Pike River Coal está obligada a pagar las indemnizaciones por los traumas causados en la tragedia, así como una multa de US$95.460 por incumplimiento de las normas de seguridad.

Un tribunal de Nueva Zelanda ordenó a la minera Pike River Coal a pagar US$2,7 millones (2,1 millones de euros) a las familias de los 29 muertos y a dos supervivientes de la explosión en 2010 en una de sus minas de carbón.

Según el fallo de la juez Jane Farish, del Tribunal del distrito de Greymouth, la minera está obligada a pagar las indemnizaciones por los traumas causados en la tragedia, así como una multa de US$95.460 (595.460 euros) por incumplimiento de las normas de seguridad.

El 19 de noviembre de 2010, una explosión de gas en la mina Pike River dejó atrapados a 29 mineros a unos 2,5 kilómetros de profundidad dentro de la galería, que carecía de un acceso alternativo, en la localidad de Greymouth (Isla Sur).

Cinco días después se les dio por muertos tras una segunda detonación en Pike River, escenario del segundo mayor accidente minero de la historia de Nueva Zelanda.

Solamente sobrevivieron Russell Smith y Daniel Rockhouse, quienes recibirán, al igual que los familiares de los 29 mineros fallecidos, unos US$86.185 (66.722 euros) cada uno.

Los cuerpos aún siguen enterrados entre los escombros. “El hecho de sacar los cadáveres no acabará con la pesadilla, pero de alguna manera traería un poco de paz en sus vidas”, acotó la magistrada.

La firma legal que defendió a la minera aseguró que la empresa hizo todo lo posible para ayudar a los familiares de las víctimas e incluso contribuyó a un fondo de unos US$782.200 (605,286 euros) para ayudarlas, según la cadena TVNZ de la televisión neozelandesa.

La juez también determinó que la empresa es responsable de nueve cargos por violar las normas de salud y seguridad laboral, una situación que contribuyó a la muerte de sus trabajadores.

A la empresa se le acusó de no medir adecuadamente los niveles de gas metano, de no asegurarse de que tuviera una ventilación adecuada, de no revisar los datos geológicos ni adoptar las medidas necesarias para mitigar el riesgo de una explosión, informó el canal de televisión TV3.

Según la juez, la minera no adoptó las medidas necesarias en favor de la seguridad de Joseph Dunbar, un joven de 16 años que fue la víctima más joven de esta tragedia, agregó TV3.

Si bien el fallo fue recibido entre aplausos por los familiares de los mineros fallecidos, aún no está claro si Pike River Coal pagará las indemnizaciones ya que se ha declarado en quiebra y no ha impugnado los cargos, según TV3.

Durante el proceso judicial el administrador legal de la minera, PricewaterhouseCoopers, presentó un documento en el que indicaba que los fondos de la empresa se reducen a 122.226 dólares (94.624 euros), que es el dinero que le queda de los pagos del seguro tras el accidente.

Pero la juez consideró que la indemnización la pueden pagar los accionistas, como la gigante NZ Oil&Gas.(AMERICA ECONOMÍA)