El Presidente ejecutivo de Codelco, Nelson Pizarro, ha señalado que las fases 51 y 52 “no son técnica ni económicamente factibles”, pero esperará el diálogo con los trabajadores para una definición.

La incertidumbre de los trabajadores de Codelco se mantiene. Actualmente son afectados por la transición de convertir la mina rajo Chuquicamata en una explotación subterránea. Por esto, la preocupación del sindicato N°1 es que disminuya la continuidad productiva y laboral, la decisión involucraría a un promedio de 630 trabajadores.

El sindicato plantea la transición se podría sostener con la explotación de la nuevas fases de la mina, como la 50, 51 ó 52, también los dirigentes proponen la posibilidad de recuperar los sulfuros del Hito N°1, que hasta 2010 correspondía a Chuqui y actualmente corresponde a  la división Rodomiro Tomic.

Además, Pizarro indicó que “la idea es dialogar con los trabajadores en las denominadas mesas de convergencia, con el fin de encontrar una solución y que cada una de las partes presenten sus visiones”. Por otra parte, el ingeniero civil de minas dijo que “Los números (para desarrollar las fases) no dan. Hay que mover mucho tonelaje para alumbrar mineral y ese mineral tiene que ser rentable y pagar todos los costos, pero lo vamos a discutir primero con los trabajadores”, explicó.

El representante del sindicato de trabajadores, Hilario Ramírez, aseguró que “las fases 50, 51 y 52 y el Hito N°1 tienen que darnos viabilidad para que tengamos producción durante la transición del rajo a subterránea, es decir, asegurar la continuidad productiva y laboral”, dijo.

Pizarró, planteó que las fases 51 y 52 tienen un tiempo de desarrollo de 5 o más años y tienen una inversión superior a USD 2.200 millones. Además, destacó que el plan del cierre del rajo contempla las medidas para sostener el impacto en temas ambientales y socio-laborales, por esto se considera un plan de egreso y traslado de los trabajadores a otras áreas de Chuquicamata.(PORTAL MINERO)