Manifestantes exigen más aportes de la minera.

El gobierno peruano decretó estado de emergencia en una provincia del sur del país y autorizó el uso de fuerza militar para detener una protesta contra la mina Tintaya de la transnacional Xstrata, que ya ha causado cuatro muertos.

Las manifestaciones contra la minera comenzaron hace una semana en Espinar con exigencias de un aumento de las aportes económicos de la minera a la zona, poniendo nuevamente en problemas al principal sector económico de Perú, que en los últimos años se ha visto afectado por manifestaciones contra proyectos clave.

El primer ministro, Óscar Valdés, dijo que el estado de emergencia en Espinar será por 30 días. “Es gente extremista, que no sólo está atacando a la autoridad policial sino a un fiscal de la nación”, afirmó.

El alcalde de la provincia de Espinar, Óscar Mollohuanca, dijo que los policías “dispararon a quemarropa” a los pobladores, contradiciendo la versión del gobierno, que señaló que los agentes usaron sus armas en defensa propia. “Nosotros sólo usamos piedras para defendernos cuando nos atacaban”, indicó Mollohuanca citado por el diario peruano El Comercio.

De esta manera, el alcalde mostró su desacuerdo con el estado de emergencia decretado por el Ejecutivo, afirmando que esto no solucionará los problemas. “No veo expectativas y menos que se logre una solución. Lo único que se hará es retrasar las soluciones y agrandar más el problema”, aseguró.(DF)