Un número indeterminado de personas resultaron heridas y detenidas en varios incidentes durante las protestas de los médicos, en su sexta semana de huelga indefinida, por la decisión del presidente Evo Morales de subir de seis a ocho horas su jornada laboral diaria, informaron fuentes oficiales.

Cerca de la ciudad central de Cochabamba, los trabajadores de los hospitales se enfrentaron a pasajeros de autobuses perjudicados por un bloqueo de la carretera hacia La Paz y luego a la Policía, incidentes saldados con cuatro heridos ingresados en un hospital y 14 detenidos.

Los médicos y los trabajadores de los hospitales comenzaron a bloquear carreteras como parte de sus protestas que incluyen piquetes de huelgas de hambre y cotidianas marchas callejeras, con el principal apoyo de universitarios que estudian medicina.

En La Paz, varios docentes y estudiantes que hacían una huelga de hambre en la facultad de Medicina de la universidad estatal fueron evacuados de emergencia a centros médicos después de que estallara a pocos metros del lugar una granada de gas lacrimógeno.

El viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez, afirmó en una rueda de prensa que la policía no tuvo nada que ver con la explosión de la granada y rechazó la versiones universitarias en sentido de que fue provocada por agentes encubiertos.

Pérez calificó el incidente como un acto delictivo, criminal que «raya en el terrorismo» y que será investigado, aunque lo atribuyó a desconocidos que, en su criterio, con esa explosión quieren que las movilizaciones se tornen violentas contra el Gobierno.

Agregó que los agentes de la policía no pueden ingresar a las instalaciones universitarias porque son los propios estudiantes los que han organizado su seguridad para custodiar las huelgas.

Los médicos y trabajadores de salud realizaron otro bloqueo en una vía entre los departamentos orientales de Santa Cruz y Beni y anunciaron que mañana cortarán la ruta hacia Cochabamba.

El Gobierno de Morales ha rechazado la petición del sector de derogar el decreto que aumenta su jornada laboral de seis a ocho horas, y ha comenzado a aplicar descuentos salariales a los centenares de médicos que cumplen con las protestas diarias.(terra)