En 2013, casi la totalidad de las grandes empresas de cobre forzaron a sus contratistas a reducciones drásticas en los costos de producción, lo que incluyó cientos de despidos. ¿Qué ocurrirá este año? Las revisiones de contratos seguirán, pero ya está en riesgo la competitividad de los proveedores.

FOTO MINERÍA 2Codelco, Antofagasta Minerals, BHP Billiton e incluso mineras pequeñas y medianas. Todas empresas que durante los últimos meses han llevado adelante procesos de renegociación de sus contratos con terceros durante 2013, con dispar éxito.En los últimos años, los proveedores mineros han pasado a representar parte importante de los costos operativos de la extracción de cobre, en parte por el aumento de la tercerización de centenares de procesos dentro de las faenas, pero también porque el alza del cobre ha generado un aumento importante  en las tarifas de servicios de ingeniería o servicios en general.

Una inflación en el sector que todos reconocen, pero que ahora por primera vez se está enfrentando de manera seria. Aunque con no pocos heridos en el camino.

En el caso de Codelco, la empresa desarrolló un amplio plan de renegociaciones de contratos de terceros que se concentró en la división El Teniente, luego que se detectara que era esta operación la que en mayor medida dependía de contratistas.

La elección de esta división no es un antecedente menor. Fue precisamente en El Teniente donde se gestó el movimiento contratista de 2006, que derivó en una extensa paralización cuya postal más famosa es la quema de buses, precisamente en el camino a la mina.

Según el diputado (DC) integrante de la comisión de Minería y Energía de la Cámara, Juan Carlos Latorre  -en una visión que es refrendada en privado por fuentes de la corporación- la última renegociación de contratos derivó en la desvinculación de 2.000 personas desde las empresas que le prestan servicios a Codelco, aunque la decisión final fue de las propias empresas de servicios, no de la estatal.

Según Latorre, en la estatal decidieron iniciar un proceso de cambio en los contratos de terceros, aplicando una nueva modalidad llamada “contratos integrales”, los que según acusan algunos proveedores más pequeños, buscan favorecer a empresas de gran magnitud, en detrimento de aquellas de escala menor.

Todo esto es parte sustancial del plan de reducción de costos que lleva adelante la corporación. Según un análisis de la Fundación Chile, dado a conocer por la Comisión Chilena de Cobre (Cochilco), los insumos y servicios representan el 60% de los costos operacionales totales de Codelco, y subiendo. De ahí el interés por reformar cuanto antes esa situación.

Por ello, el programa de recortes en la estatal va mucho más allá. De acuerdo con un documento interno de la compañía, al que tuvo acceso PULSO, el llamado desde la  casa matriz a las divisiones es procurar la optimización del presupuesto. La orden es “identificar los servicios de terceros y los contratos de consumo y conocer cuáles son aquellos necesarios e imprescindibles, a fin de racionalizar los gastos”.

“El objetivo principal es maximizar la producción e identificar los cuellos de botella para evitar interrupciones operativas”, se añade.

Entre estas revisiones incluso se consideran los contratos de energía. Actualmente, Codelco mantiene un acuerdo de compra de energía con la eléctrica Colbún para el SIC, en un contrato que la obligó a pagar durante varios años costo marginal. En el caso del SING, hoy se está en pleno proceso de licitación para encontrar un nuevo proveedor.

 “ES COMÚN A TODA LA MINERÍA”

El presidente del directorio de la corporación, Gerardo Jofré, fue inquirido por la Cámara de Diputados para que explicara el plan de reducción de costos que está llevando adelante la corporación, centrado en los despidos que han sido denunciados frente a esa instancia por agrupaciones laborales.

Jofré defendió lo hecho por la administración, asegurando que se trata de un esfuerzo en el que está embarcada toda la minería, privada y pública.

“Una de las cosas básicas de una gestión profesional de una empresa es preocuparse de la productividad y de los costos. Este es un tema que ha estado presente en el directorio al menos desde que yo llegué en 2010, y a comienzos de 2012 instauramos en la empresa, y así lo pidió el directorio, un proyecto estructural de productividad y costos que pone acento en el tema de los contratistas”, aseguró hace algunas semanas Gerardo Jofré frente a la comisión de Minería y Energía de la Cámara.

Ese proyecto estructural está liderado por la ingeniero civil en minas  y gerente del proyecto, Katharina Jenny, quien reporta directamente al vicepresidente de Administración y Finanzas de la cuprera, Iván Arriagada.

Jofré agregó que, en su opinión, es obvio que este esfuerzo debe estar enfocado en las empresas contratistas, porque representan la mayor parte de los costos y gastos de una compañía. Además, planteó que son las divisiones más antiguas las que presentan en mayor medida esta dificultad, pues en las más nuevas -no las nombró directamente, pero se refería a Gaby y Radomiro Tomic- hay un foco mayor en la eficiencia.

Además, dijo que esto es transversal a la industria. “Toda la minería está empeñada en esto. La preocupación central del sector es la escalada de costos y estamos todos con programas especiales y mucho foco en este asunto”, aseguró.

Precisamente, en la minería privada también reconocen estar en un plan para recortar los costos de los contratistas. Este “apriete” se da con distintos estilos y con metas similares, pero el objetivo es el mismo: aumentar los márgenes para hacer frente a una eventual baja del cobre.

Según una fuente del sector minero, lo que hace Codelco es común a toda la industria, en muchos casos de la mano de los proveedores quienes, entre perder grandes contratos o ajustar sus costos, prefieren la segunda alternativa.

Aún así han surgido voces de alerta. Recientemente, la Asociación de Industriales de Antofasgasta (AIA) acusó que en varios casos, estas renegociaciones se dan de manera forzada y unilateral, lo que rechazan tajantemente.

El problema es que no pueden impedirlo.

CARACTERIZACIÓN

Hace algunos días, Fundación Chile presentó un estudio sobre las características centrales del sector proveedor de la minería, el que reveló que existen unas 5.000 compañías en este segmento, que mueve negocios por US$20.000 millones al año -lo que representa el 7,5% del PIB chileno- y que se concentra en la Región Metropolitana, donde está basado el 71% del sector.

A pesar de esa muestra de centralismo, una de las conclusiones de este análisis es que su actividad impacta fuertemente en las regiones. De hecho, en Atacama las ventas del sector proveedor de la minería representan el 9% del PIB regional, mientras que en Tarapacá alcanzan el 8% y en Antofagasta, el 4%.

Otro antecedente importante es que en general la antigüedad de las empresas proveedoras mineras es menor, con un promedio levemente superior a los diez años en las regiones mineras y de 16 en las no mineras.

La razón tras esto es que se trata en gran medida de compañías surgidas en medio del boom del cobre.(PULSO)