Nueva mesa deberá aplacar las diferencias y enfrentar un plan de inversiones por USD 22.500 millones.

Un rodaje más largo y accidentado que el que todos quisieran ha tenido el gobierno corporativo de Codelco. Las oficinas de los últimos pisos de Huérfanos 1270 han sido testigo de la llegada de noveles directores y de un nuevo timonel de la mesa en mayo, Óscar Landerretche; de la renuncia de su máximo ejecutivo, Thomas Keller, en junio, y de la llegada de su reemplazante, Nelson Pizarro, en septiembre. Y aunque las esperanzas estaban puestas en que el arribo de este último aquietaría las aguas, algunos conflictos se han archivado, pero otros están aflorando y las tensiones se mantienen. Y eso que a fines de septiembre el directorio fijó una serie de políticas para evitar “salidas de libreto” de los directores.

Porque -dicen en Codelco y en la industria minera- el actual directorio es quizás el más díscolo en la historia de la estatal. Por ello, el Gobierno intentará bajar la tensión aprovechando para eso la renovación parcial de la mesa directiva, que debe ocurrir en mayo próximo. El proceso ya partió, con la publicación de un aviso de la Alta Dirección Pública pidiendo postular al cargo. Hay un head hunter contratado para ello en esta repartición del Estado. En mayo próximo salen de la mesa directiva Marcos Büchi, Marcos Lima y Augusto González, representante de los supervisores.

Un directorio menos beligerante -dicen en el Gobierno- ayudaría a Codelco a enfrentar los duros años que tiene por delante, con un plan que suma USD 22.500 millones con proyectos estructurales de alta complejidad, en un escenario de precio del cobre descendiendo y menor producción. Y es que el arribo de Nelson Pizarro a la estatal, donde llegó en septiembre de 2014, ha sido difícil, como él mismo lo ha señalado. “Ha habido un proceso de instalación, sin duda, que ha tomado tres o cuatro meses. Ahora el nuevo gobierno corporativo tiene claro cuáles son los alcances del directorio, y en pocas palabras es el directorio el que dirige esta empresa”, dijo el presidente ejecutivo en una entrevista en “El Mercurio” hace pocas semanas.

¿Qué ha ocurrido en el proceso de instalación? Según comentan en la estatal, en estos meses ha habido conflicto por los nombramientos; por las distintas fuerzas en jaque, tanto sindicales como políticas y gremiales. Pero también ha fallado el diseño de roles, con un presidente de la mesa, Óscar Landerretche, como figura pública, y un presidente ejecutivo, Pizarro, dedicado únicamente a la gestión.

Otros cercanos a Pizarro comentan que las diferencias iniciales ya se han superado y la relación es cordial, tanto con Landerretche como con el directorio en pleno. Algunos señalan que el presidente ejecutivo tiene en Landerretche y en Raimundo Espinoza buena parte de su apoyo.

En el directorio de Codelco también se ha mencionado -señalan algunos miembros- la relación de propiedad que tienen algunos directores en empresas proveedoras. En concreto, a Marcos Lima se le ha enrostrado su participación en CIS Ingeniería, donde es socio desde 1977. “Pero este tema se ha analizado ya como tres veces por Cochilco y la Contraloría, y no hay ningún problema”, dice un miembro del directorio. “Sale de tanto en tanto para evitar que Marcos Lima pueda continuar en Codelco”, comenta otro director.

“Hollywood” en Codelco

Una parte crucial del modelo que quería Nelson Pizarro en la estatal pasaba por poner a “su” gente en Codelco. Pero algunos nombramientos han sido y siguen siendo complejos.

Para el máximo ejecutivo de Codelco tenía mayor prioridad designar a los cuadros gerenciales de las operaciones -como los cuatro gerentes en el norte- que a los vicepresidentes. A estos últimos ejecutivos, Pizarro suele llamarlos los “Hollywood”, y eran secundarios en su diseño organizacional. “Pero Codelco es Codelco, y esos cargos son importantes. Hubo una gran discusión por los vicepresidentes”, cuenta un profesional que conoce el proceso.

En concreto, fue muy debatida en la mesa la ratificación de Daniel Sierra como vicepresidente de Recursos Humanos, sobre todo por su cercanía con Raimundo Espinoza y el mundo sindical. Sierra asumió primero como interino, a inicios de septiembre, cuando Jaime Pérez de Arce partió a Enami. En Codelco los interinatos se respetan, y no son vistos como una antesala al puesto titular, como sí ocurre en otras empresas.

Sin embargo, Nelson Pizarro no pudo poner a René Oliva -quien era gerente de operaciones de Caserones- en la vicepresidencia de Codelco Norte. Según profesionales que saben del caso, el nombre de Oliva fue objetado por los directores Lima, Büchi y Jofré, porque el profesional había trabajado antes en Codelco y tenía algunos sumarios internos a su haber. Ante eso, Pizarro habría sacado su candidatura. Finalmente, a cargo de Codelco Norte quedó Octavio Araneda, quien ejerció como presidente ejecutivo interino cuando el cargo quedó vacante tras la renuncia de Keller.

El presidente de Codelco resintió la renuncia de Iván Arriagada, vicepresidente de Administración y Finanzas, quien parte a Antofagasta Minerals. Según profesionales de la estatal, la directora Laura Albornoz le propuso a Pizarro un candidato, pero éste optó -en acuerdo con la mesa- por buscar un reemplazo a través de head hunter , que también está a cargo de reclutar un sucesor de René Aguilar en la vicepresidencia de sustentabilidad.

Algo que tiene molesto a Nelson Pizarro es que muchos parlamentarios y gente del mundo político envía currículum a la directora Albornoz, que se los remite a él o a Landerretche. La ex ministra del Sernam también ha insistido en que la estatal aumente la contratación de mujeres, exigiendo a los head hunter a cargo de estos menesteres (Egon Zehnder y Spencer & Stuart) que las incluya en las búsquedas. Este punto quedó en actas del directorio del mes de diciembre. Donde hay discrepancias con otros directores es en este punto. Laura Albornoz -cuentan conocedores del proceso- ha entrevistado directamente a los candidatos a los cargos de vicepresidentes y ha solicitado que en alguna vicepresidencia haya una mujer.

El directorio que viene

Según cercanos a las tratativas, existe una posibilidad de que el Ejecutivo intente mantener a Marcos Büchi por la sintonía y línea directa que tiene éste con la derecha y por su sintonía con sus pares. Pero este no estaría dispuesto a continuar.

Marcos Lima sería reemplazado por otro DC de perfil técnico, como José De Gregorio o René Cortázar. Para este cupo también se ha contactado a Joaquín Villarino, presidente del Consejo Minero, así como a ejecutivos ligados al think tank minero Cesco, como el ex director Juan Carlos Guajardo.

En cuanto a González, que representa a los profesionales de Codelco, la Federación de Supervisores (Fesup) y la Asociación Nacional de Supervisores del Cobre (Ansco) deben elaborar una lista de cinco nombres para presentar al Ejecutivo.(emol)