La suiza mantenía sedes en Santiago y Antofagasta.

FOTO FUSIÓN XSTRATA GLENCORE

Hasta ahora, 237 ejecutivos de seis países ligados a la división de cobre de la compañía han sido removidos, mientras que las sinergias y ahorros en esta área bordean los US$ 200 millones.

La integración tras la fusión de Glencore y Xstrata impactó con fuerza en el Chile, ya que una de las decisiones que adoptó la nueva compañía fue cerrar las dos oficinas que tenía en el país.

Las sedes estaban en Santiago, específicamente en la torre Birman 24, y en la ciudad de Antofagasta, zona donde están sus actividades productivas.

El responsable de la división Copper Marketing & Industrial de GlencoreXstrata, Telis Mistakidis, informó ayer -en el marco del Día del Inversionista-, que también cerraron las sedes de Brisbane, Lima, Arequipa y Dubai.

Añadió que como parte de este proceso hasta el momento han desvinculado a 237 personas, en su mayoría ejecutivos, que además de Chile, se desempeñaban en Australia, Argentina, Perú, Dubai y Canadá. Además, otros 92 funcionarios de “cuello blanco” como los calificó, fueron transferidos desde las sedes corporativas a las operaciones.

Explicó que este proceso apuntó a definir líneas de mando claras, racionalizar la estructura de gestión y asignar una mayor responsabilidad individual en las operaciones.

Mistakidis informó también que la reestructuración corporativa y de oficinas divisionales les implicará ahorros y sinergías por US$ 140 millones en 2014, a lo que se suman otros 
US$ 51 millones por concepto de ajustes operacionales, mientras que adelantó que la reducción de personal podría seguir por la duplicación de funciones. Lo mismo sucede con el recorte de costos, pues la firma sigue revisando su estructura de operación.

El CEO de GlencoreXstrata, Ivan Glasenberg, dijo que en términos globales en los últimos tres meses la compañía ha cerrado 33 oficinas y ha desvinculado a 450 ejecutivos, mientras se aprestan a iniciar la tercera fase del proceso de integración con Xstrata, que apunta a reducir los costos de operación.

A final de la segunda etapa hubo un alza en la estimación de sinergías desde 
US$ 500 millones a US$ 2.000 millones para 2014.

Proyectos

Dado que el objetivo de la compañía es maximizar sus beneficios a través de una operación eficiente, otra de las decisiones que comunicó ayer Glasenberg es una reducción de US$ 3.500 millones en el programa de inversión de capital para el período 2013-2015, mientras que inició la venta de activos que declaró prescindibles, como el proyecto Las Bambas, en Perú.

Lo anterior, implica que tal como están haciendo otros de los actores de la industria, GlencoreXstrata, puso en revisión el desarrollo de proyectos nuevos (greenfield), pues los considera “desproporcionadamente” riesgosos, frente a las iniciativas de expansión. Así, 44 de los 88 proyectos que tenía Xstrata fueron suspendidos.

En este sentido, sobre el Cono Sur, la presentación de Glasenberg sólo considera en Chile a Collahuasi, mientras que en Perú menciona las minas Antapaccay y Antamina, así como dos faenas de carbón en Colombia.(DIARIO FINANCIERO)