Los socorristas rescataron vivos este miércoles a los nueve mineros peruanos atrapados desde hace siete días a 250 metros bajo tierra, en un túnel horizontal de una mina de cobre al sureste de Perú.

 Los mineros empezaron a salir caminando del socavón uno por uno, junto con los socorristas, a partir de las 7h locales (las 12h GMT), portando cada uno de ellos gafas oscuras para protegerse de la luz solar y abrigados con mantas.

 Uno de los mineros salió caminando con dificultad y con una máscara de oxígeno, apoyado en dos socorristas. El presidente peruano, Ollanta Humala, y sus familiares los recibieron en la boca del túnel de la mina cuprífera Cabeza de Negro, escenario del drama que tuvo en vilo a Perú desde el jueves pasado.

 «Es como volver a nacer», dijo Edwin Bellido, uno de los rescatados, que se reencontró con sus dos hijas menores y su esposa en medio de lágrimas y emoción. Una bandera peruana fue izada en un asta rústica en la boca del túnel por un grupo de los mineros que participaron en el rescate, y luego los mineros y Humala hicieron ondear otra bandera peruana ante las cámaras de la prensa.

 «La mejor medicina de estos compatriotas es encontrarse con su familia. Tarea cumplida», dijo a los periodistas el presidente peruano. Antes de salir, los mineros pasaron un primer control en el interior del túnel para evaluar sus funciones vitales a cargo de médicos del Sistema de Atención Médica Móvil de Urgencia (SAMU).

 Los mineros conversaron con el presidente peruano unos minutos antes de ser conducidos a una carpa que sirve de improvisado hospital de campaña para evaluar nuevamente sus signos vitales. «Pasamos momentos críticos adentro. Tuvimos que dormir sobre plásticos, sin colchones», relató Bellido, uno de los primeros mineros en contar su experiencia.

 «Nos hacíamos chistes y ejercicios físicos para pasar el tiempo y no angustiarnos. Comíamos con nuestros cascos con los alimentos líquidos que llegaban por la manguera que nos contactó con el exterior», añadió.

 En las carpas hospital los mineros recibieron oxígeno, líquidos rehidratantes, bebidas calientes y algunos de ellos se recostaron en camillas. Los nueve mineros están vivos pero cuatro de ellos presentaron problemas estomacales desde el martes.

 Todos ellos evacuaron el campamento remontando una cuesta en hombros de policías para abordar ambulancias en dirección al hospital de Ica, 325 km al sureste de Lima. «Ha sido un milagro de Dios que los hayamos rescatado vivos», dijo la ministra de la Mujer, Ana Jara, que admitió haber llorado pues temió que el desenlace fuera fatal.

 La mina Cabeza de Negro es un yacimiento artesanal e informal de cobre y que es explotada en condiciones precarias luego que la explotación legal de la mina fuera abandonada hace más de dos décadas por sus propietarios.

 En ese sentido, Humala llamó «a los mineros ilegales e informales a que se legalicen para que tengan buenas condiciones de trabajo». La salida de los mineros se produjo luego de que los socorristas superaran los obstáculos causados por un derrumbe de tierra y rocas que retrasó el rescate la noche del martes y la madrugada del miércoles.

 Según Defensa Civil la distancia que separó a los mineros de los socorristas desde el momento del derrumbe fue de unos de 10 metros de rocas y tierra. Los mineros estuvieron encerrados desde el jueves pasado en un socavón que se halla a 250 metros tierra adentro en un túnel horizontal de la mina de cobre conocida como Cabeza de negro.(AFP)