El día 05 de enero de 2015 el Sindicato de Trabajadores de Mina Caserones ha notificado a la Compañía que ha decidido no continuar con el proceso de negociación colectiva anticipada, puesto que no están dadas las condiciones necesarias para arribar a un acuerdo que satisfaga las legítimas aspiraciones de los trabajadores.

El Presidente del Sindicato José Zambra, señala que la propuesta de la Compañía –absolutamente alejada de la presentada por el Sindicato- no contemplaba –entre otros beneficios- reajuste real a los sueldos base; no incorporaba en materia de salud elementos claves como convenios con centros hospitalarios; no consideraba incrementos importantes en materia de escolaridad ni becas de excelencia; transformaba a variable dos bonos fijos que actualmente suman un 19% del sueldo base; no se hacía cargo del traslado que diariamente –en buses dispuestos por la Compañía- efectúan los trabajadores desde el lugar en que pernoctan y hasta la faena, traslado que ida y vuelta demora dos horas y media y durante el cual los trabajadores deben pasar desde los 2.0000 msnm y hasta los 4.600 msnm. Señala además que este lapso de dos horas y media resta tiempo de descanso a los trabajadores que deben cumplir una jornada diaria o nocturna de 12 horas.

Agrega que la propuesta de la Compañía implicaba un aumento global del costo del actual del Convenio Colectivo de un 3,25%, sin perjuicio de señalar que este incremento es sobre un Convenio Colectivo que fue celebrado cuando la minera aún no producía, por lo que los beneficios pactados en dicho Convenio distan bastante de los que contemplan en general los Contratos Colectivos de la gran minería.

El Sindicato espera que en el proceso reglado que se iniciará a mediados de febrero, la posición de la empresa cambie sustancialmente, pues la Compañía – de propiedad 100% de capitales japoneses-, debe comprender que es necesario que exista un justo equilibrio entre el negocio que le significa producir cobre para sus fundiciones y refinerías en Japón y las condiciones laborales de sus trabajadores.

Finalmente, destaca que las conversaciones entre los equipos negociadores de ambas partes se desarrollaron dentro de un ambiente de respeto, pues a pesar de este fracaso, el Sindicato seguirá promoviendo una política de relaciones laborales de colaboración.