No cabe duda que los pobladores de campamentos a lo largo de nuestro país son quienes están viendo la cara más cruda de la pandemia del coronavirus. Un ejemplo de esto es el Campamento emplazado en El Barrio Transitorio La Chimba, en Antofagasta, donde 400 familias pueden dar fiel testimonio de los fuertes embates que han recibido debido al desempleo y la falta de recursos.

Ante esta compleja y dolorosa realidad, el Padre jesuita, Felipe Berríos, quien hace años lleva adelante una iniciativa llamada Fundación Recrea en la que ha construido entre otras obras, el Centro de Formación la Chimba para ir en apoyo fundamentalmente de los jóvenes del campamento, proporcionándoles la posibilidad de aprender diferentes oficios, hoy debido a las precarias condiciones económicas y la vulnerabilidad que enfrentan estos pobladores, implementó una modalidad de ayuda consistente en una «Libreta Solidaria» para pedir «Fiado».

Esta consiste en que se les entrega a cada familia de las 400 que habitan en el barrio La Chimba una libreta con un crédito de 50.000 pesos mensuales para destinarlos a compras de alimentos e insumos básicos en los tres almacenes que se encuentran en el sector y así generar la reactivación del comercio local. De esta forma, las personas se acercan al almacén con su libreta y se les va anotando los productos que requieran, descontándolos del monto con el que cuentan. El financiamiento lo realiza la Fundación con los recursos que pueda ir recaudando de los aportes solidarios.

Por esta razón la Federación Minera de Chile, cumpliendo con su rol social, visitó al Padre Berríos este fin de semana. En su representación, los Presidentes de dos de sus Sindicatos asociados, Altonorte, Víctor Rodríguez y El Peñón, Luis Santander, le hicieron entrega oficial de un aporte económico para ir en ayuda de estas familias que se encuentran en condiciones muy precarias, donde la falta de agua potable representa su gran dificultad, hoy notablemente incrementada durante esta emergencia sanitaria.

Los dirigentes recorrieron en compañía del párroco, las diferentes instalaciones del campamento, principalmente las de su Centro de Formación, que fue concretado con la ayuda de una empresa local, el que cuenta con diversos talleres, entre ellos, Peluquería y Estilista, Electricidad, Corte y Confección, Carpintería Metálica, Gasfitería y Alfabetización (lectura y escritura) y también en modo digital. Este último es de gran importancia, ya que el sector cuenta con altos índices de analfabetización dentro de sus habitantes. Además se está implementado una sala de atención para niños con problemas de parálisis cerebral.

Estos talleres son gratuitos para los 100 alumnos y alumnas que asisten diariamente de 7:00 a 22:00 hrs. al Centro, más 60 estudiantes que participan dos veces a la semana en cursos de primeros auxilios y jurídicos, entre otros. A cambio de estas clases, los beneficiados deben entregar un servicio a la comunidad. Además se les entrega un bono de locomoción de cinco mil pesos a la semana con el compromiso de llegar a la hora de inicio de clase y mantener una asistencia completa.

Además estos talleres están conectados con un sistema llamado «Tardes Protegidas» donde en unas salas acondicionadas en el campamento, niños de 6 a 13 años cuando salen de clases de sus respectivas escuelas, permanecen en estas aulas acompañados de psicopedagogos que los apoyan en el desarrollo de sus tareas y trabajos escolares, a la espera de que sus madres o padres vuelvan de sus trabajos. Con los jóvenes se realiza la misma dinámica en la que llaman la «Casa de la Juventud» en la que participan de talleres de robótica entre otros.

El padre Berríos se mostró muy agradecido de la iniciativa solidaria de la multisindical, manifestando que es «es muy bienvenida, ya que disponer de dinero para distribuirlo en estas familias y que ellas elijan según sus necesidades con lo que deseen aprovisionarse resulta mucho más digno que recibir una caja con alimentos» . Asimismo, declaró que no reciben aportes económicos fijos mensuales, por lo que se les hace muy difícil abastecerse de recursos que fundamentalmente provienen de la caridad de algunas empresas, personas y comunidad en general. De esta forma, valoró el compromiso de la Federación con la comunidad, en especial con El Barrio La Chimba para los que, sin duda, esta es una ayuda económica que les genera un poco de alivio a la angustia e incertidumbre que viven estos vecinos en tiempos de Pandemia.

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Federación Minera de Chile