Las desventajas del nuevo contrato formal del estatuto podrían provocar efectos contrarios a las pretensiones del gobierno, causando que muchos jóvenes se inclinen por conseguir ingresos de manera independiente.

“Precariedad y Flexibilización”, son dos controvertidos términos que desde julio de este año se han instalado en el debate político laboral de nuestro país y que tiene directa relación con la aprobación del Estatuto para Jóvenes que se Encuentran Estudiando en la Educación Superior, proyecto de ley que fue presentado por el ejecutivo y votado a favor de su promulgación en la Cámara de Diputados.

Según el Ministro del Trabajo Nicolás Monckeberg, esta iniciativa otorgaría la oportunidad a más de 100 mil jóvenes estudiantes de entre 18 y 28 años a acceder a nuevos puestos de trabajo, aludiendo a que del 9% de los estudiantes que trabajan, la mitad de ellos lo hacen de manera informal, proponiendo con esta nueva ley trabajos formales y de calidad, además de fomentar la precariedad y flexibilización como mecanismos para generar más empleo.

Sin embargo, esta postura ha sido cuestionada y de plano rechazada por diferentes sectores ligados al mundo social, económico y laboral, que manifiestan que esta flexibilidad pondría en desmedro los derechos laborales, desregulándolos para supuestamente favorecer los intereses de los trabajadores.

En este sentido, un dirigente sindical que ha tomado protagonismo en desaprobar el llamado Estatuto Joven, es el Presidente del sindicato de Starbucks, Andrés Giordano, quien argumenta que esta propuesta profundiza el abaratamiento del costo de la mano de obra de trabajadores jóvenes estudiantes lo que redundará en una sustitución de puestos de trabajo. “Es un hecho que existiría un incremento en el empleo juvenil, pero esto no se daría por la generación de nuevos empleos, sino porque estos trabajadores jóvenes ocuparán el lugar de otros”, señaló a la prensa.

Dentro de los principales derechos que no están contemplados en esta ley, podemos mencionar, fuero sindical, descanso dominical, indemnización por años de servicio, pago de horas extras y licencias médicas, fuero maternal y la existencia de un permiso único para ausentarse en una prueba.

Ante este complejo escenario laboral, la Federación Minera de Chile, a través de su Presidente, Gustavo Tapia Campos, hace eco a este rechazo, por lo que realizó un comunicado oficial respecto a la postura que tiene frente al tema, haciendo un llamado a todos los actores sindicales a proteger y defender los derechos e intereses de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.

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