Medidas inmediatas para abordar los efectos del trabajo en altura, sin perjuicio  de los estudios que puedan cursar paralelamente para  profundizar en el tema, solicitó la Federación Minera de Chile en reunión con la Superintendenta de Seguridad Social, María José Zaldívar, en el marco del Comité de Expertos que aborda esta condición que afecta a miles de trabajadores de la minería.

En la reunión, en que estuvieron presentes también el Ministro de Minería, Hernán de Solminihac, representantes del Consejo Minero, de la Sociedad Nacional de Minería, la Senadora e integrante de la Comisión de Minería del Senado Isabel Allende, así como dirigentes del Sinami y la Federación de Trabajadores del Cobre, se dio un fuerte debate en torno a la necesidad de aprobar sin más trámite el DS 594, en el que se trabajó conjuntamente durante meses y que arrojó como resultado precisamente una serie de medidas de protección a la salud de quienes se desempeñan en condición de altura.

Frente a la propuesta del Gobierno de realizar un estudio de campo que permitiera observar y hacer seguimiento a la salud de un grupo de trabajadores durante 700 días para, con esa evidencia, tomar las medidas legislativas que de ese estudio se desprendan, tanto el presidente de  la Federación, Cristian Arancibia como los demás representantes de entidades sindicales hicieron una férrea  defensa  de la necesidad de tomar medidas inmediatas considerando los estudios y datos ya existentes.

En este marco se insistió en la urgencia de oxigenar los dormitorios para procurar el descanso reparador de los trabajadores y evitar accidentes por somnolencia, propuesta que  a pesar de la evidencia científica internacional que recomienda tomar esta precaución para campamentos sobre los 3.000 msnm, fue puesta en duda por las entidades gremiales presentes,  el Consejo Minero como la Sonami, quienes insistieron en que los efectos de la altura no están probados.

Los dirigentes de la Federación Minera de Chile, solicitaron que el Comité de Expertos se haga cargo del registro y experiencia de los centros de salud y policlínicos presentes en cada una de las minas, para apurar así las conclusiones y respuestas a una problemática urgente que sólo en el último tiempo ha cobrado dos vidas de trabajadores de Pascua-Lama, por lo que subrayaron que dado que se trata de una situación que se arrastra desde el Gobierno anterior y que hoy duerme en el escritorio del Presidente Piñera, no ven la voluntad política de atender sus demandas y respetar el derecho a la vida de los trabajadores.

Hubo coincidencia entre los representantes de los trabajadores, en que no hay confianza en la labor que puedan realizar las mutuales en este sentido, por cuanto estas entidades son consideradas parte interesada y han mantenido prácticas de ocultamiento o minimización de accidentes laborales y enfermedades profesionales.

Por otra parte se abordó también el impacto de la jornada de trabajo de 12 horas, al constituir prácticamente una jornada y media, esfuerzo sobrehumano que naturalmente impacta en el desgaste físico y salud de los trabajadores mineros.