Con profundo malestar denunciamos el tono complaciente de las autoridades en torno a las estadísticas de fatalidad en minería, pues tras esas cifras se encuentran nuestros compañeros de labores, amigos y familiares: somos las víctimas tras los números.

El  Ministerio de Minería y el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) dieron a conocer el Balance Nacional de Accidentabilidad Minera de 2016.

Al respecto, con profundo malestar denunciamos el tono complaciente de las autoridades en torno a las estadísticas de fatalidad en minería, pues tras esas cifras se encuentran nuestros compañeros de labores, amigos y familiares: somos las víctimas tras los números.

Preguntémonos : ¿dónde están los responsables?, ¿cuántas sanciones se han cursado a los ejecutivos que exprimen el tiempo y propician jornadas faraónicas y extenuantes, en condiciones de altura, radiación y aislamiento? , ¿alguno ha debido responder penalmente? ; a lo menos ¿se ha iniciado algún proceso judicial respecto a ellos? .

Las convenientes fisuras de nuestra legislación propician una total y absoluta impunidad. Desde el año 2000 , el Sernageomin registra 525 muertes y ninguna actuación negligente, condena criminal o adjudicación de responsabilidad de los empleadores. Los accidentes, son simplemente productos del acaso o el infortunio.

Los números son más que elocuentes : el 2015 no se registra ningún accidente fatal en la gran minería, mientras el 2016 motejado como “el Año de la Productividad” no trae como consecuencia ni mejores empleos ni mayores salarios, su principal consecuencia parece ser sólo un engrosamiento en la lista de obituarios.

Los indicadores de seguridad sólo se fortalecerán con cambios significativos en la legislación que avance en el establecimiento de sanciones civiles y criminales ejemplificadoras que sean el correlato de una cultura de la seguridad.

Una herramienta que está al alcance de la mano es la ratificación del Convenio sobre Seguridad y Salud en las Minas, 1995 (núm. 176). Este instrumento propiciará un efecto positivo, tanto desde el punto de vista de su contenido, que permitirá perseguir las responsabilidades del Estado, de las siempre esquivas autoridades y de los intocables empleadores.

Los años 2011, 2012 y 2016 , la mediana minería no registró accidentes fatales. El 2015 fue la gran minería, no existen años con registro cero para la minería artesanal y la pequeña minería.

Ni Uno Menos el 2017, No Más Accidentes en Minería, exigimos de las autoridades la Ratificación Inmediata del Convenio 176.

 

FEDERACIÓN MINERA DE CHILE