El año pasado la mina produjo 404,000 toneladas de cobre. La minera dice que demoler pared del polémico tranque El Mauro obligaría a suspender operaciones y contratos. Anunció que apelará a la decisión de la Corte. Juez de Los Vilos fue claro en que la opción presentada por Pelambres no soluciona el problema ni responde a lo que ordenó la Corte Suprema.

Fallo de juez de los Vilos contra Los Pelambres pone en peligro una operación que genera el 7,0% de la producción nacional de cobre. El año pasado la mina produjo 404,000 toneladas de cobre, más de la mitad de la producción total de Antofagasta Minerals.

Ayer la minera del Grupo Luksic dijo que apelará a la decisión del juez Jairo Martinez y afirmó que demoler la pared del polémico tranque El Mauro obligaría a suspender operaciones y contratos.

Asimismo, a través de un comunicado, la empresa explicó que demoler la pared del tranque El Mauro provocaría grandes daños a la comunidad de Caimanes y al medio ambiente.

Y, aún más fuerte, la minera expresó que el fallo genera un precedente para otras operaciones mineras similares en el país, lo que pone en juego el desarrollo minero en Chile.

“Nosotros queremos seguir operando y ser un aporte al crecimiento de la provincia del Choapa. Por eso, a pesar de esta resolución judicial, vamos a mantener nuestra presencia y trabajo con las comunidades y sus autoridades”, señaló el CEO de Antofagasta plc, Diego Hernández.

Explicó que la decisión implicaría la suspensión de las operaciones del yacimiento, lo que significaría interrumpir indefinidamente todos sus contratos con sus proveedores de bienes y servicios y con sus propios trabajadores.

“Estamos seguros que nadie quiere esto, por eso vamos a presentar todos los recursos judiciales que sean necesarios para permitir que Los Pelambres pueda seguir aportando al desarrollo de la región y del país”, sostuvo Diego Hernández, presidente ejecutivo.

“La compañía presentará recursos legales que buscarán probar que las obras propuestas son suficientes para garantizar que las aguas del estero Pupío fluyan hasta Caimanes”, precisó.

En su resolución, el juez Martínez, acogió una demanda de las comunidades de la zona y consideró “insuficientes” las medidas propuestas por la empresa como alternativa a la destrucción del depósito.

El fallo se enmarca en una batalla judicial que por varios años han librado las comunidades de Salamanca y Caimanes, a unos 350 kilómetros de Santiago, en la Región de Coquimbo, contra Los Pelambres, a la que acusan de haberlas despojado del agua que han utilizado siempre para ellos, sus animales y sus cultivos.

El conflicto se da en un periodo de sequía en la zona que se prolonga desde hace unos ocho años. 

En las últimas semanas, los pobladores se han manifestado contra la empresa para exigir que cumpla el fallo que el máximo tribunal del país emitió en octubre y les devuelva el agua, lo que originó enfrentamientos con la Policía, que envió a la zona otros 300 hombres.

La empresa ha ofrecido un diálogo para discutir medidas que compatibilicen ambas posiciones, con mediación del Gobierno, lo que solo fue aceptado por la gente de Salamanca, pues los habitantes de Caimanes exigen previamente el cumplimiento del fallo de la Suprema.

En el caso de Salamanca, el diálogo comenzó el sábado y el domingo se rompió, según dijo a los periodistas Gerardo Rojas, alcalde de la localidad, por la imposibilidad de alcanzar algún acuerdo. 

La comunidad exigió a la mina que construya una planta desaladora de agua de mar para sus relaves.

El juez de Los Vilos recordó en su resolución que Los Pelambres, ante las opciones establecidas por la Corte Suprema, de demoler el tranque o efectuar obras complementarias, eligió esta última.

Sin embargo, consideró “insuficiente” el plan propuesto por la empresa, porque “no contempla obras idóneas para permitir el escurrimiento natural de las aguas del estero Pupío a la comunidad de Caimanes”.

En ese escenario, señaló el fallo, la empresa “debe acogerse a la primera alternativa” del veredicto de la Suprema y ordena: “Procédase por la demandada a la demolición o remoción total o parcial del muro de contención del tranque de relaves a fin de permitir el escurrimiento natural de las aguas del estero Pupío a la comunidad de Caimanes”.
(EL MOSTRADOR)