Otro proyecto detenido por las mismas razones es San Antonio Óxidos, el que cuenta con una inversión estimada que bordea los US$ 1.000 millones.

Era un hecho que el proyecto de expansión de Salvador, de Codelco, no llegaría a 2015. Así lo había anunciado el presidente ejecutivo de la estatal, Thomas Keller, quien además aclaró en su oportunidad que este retraso se debe principalmente a la crisis de abastecimiento energético que afecta a los proyectos de la región de Atacama, y que se acentuó con el rechazo de la central termoeléctrica Castilla (2.100 MW).

Es por esta razón que altas fuentes ligadas a Codelco confirmaron que, si bien la aprobación de la expansión de Salvador se revisará a comienzos de 2013 por el directorio, por ahora no ven viable que el proyecto se concrete antes de 2017, e incluso no descartan que de 2018. Esto contrasta con la meta inicial que se había impuesto Codelco para comenzar la expansión en 2015, lo que llevaría a elevar la producción que tuvo en 2011 de 69.046 toneladas, a cerca de 200 mil toneladas.

La División Salvador -ubicada en Diego de Almagro, región de Atacama- opera desde 1959 y es una de las más antiguas de la estatal, y ha enfrentado anuncios de cierre oficial por agotamiento de mineral y de leyes. Pero ninguno de estos hechos ha sido impedimento para planear una expansión. Es que un aspecto del que puede tener confianza Codelco es de la viabilidad técnica de llevar a cabo el plan. Al menos así lo señalan altas fuentes relacionadas a la operación, que indican que “gracias a las investigaciones, se tiene pensado explotar mineral quebrado que está en el cráter del yacimiento, mediante una operación a rajo abierto”.

El rajo de Salvador aún no llega a la etapa de prefactibilidad (se espera que a comienzos de 2013 pase a este nivel), pues recién está en estudios de perfil. “A estas alturas deberían tener cubicadas las reservas”, comentó una fuente.

Por ahora, en Codelco afirman que están buscando “soluciones creativas” para acometer la expansión del yacimiento, y en caso de que no se efectúe la ampliación del desarrollo, Salvador se agotaría en 2020, siempre y cuando se mantenga el nivel actual de precios y de producción.

San Antonio Óxidos: detenido

En las cercanías de Salvador, en la zona de Potrerillos, se emplaza el proyecto San Antonio Óxidos 
(US$ 962 millones de inversión estimada), que está detenido. El desarrollo –que estaría antes que la expansión de Salvador en cuanto a prioridad y pretende generar 30 mil tons. de cobre fino- está congelado a raíz de la inviabilidad de abastecimiento energético a precios competitivos. “Este proyecto está detenido porque se prevé que el precio del cobre para los próximos años irá descendiendo. Por otro lado, se suma que San Antonio no está diseñado para resistir un costo energético tan alto como el actual”, afirmó una fuente, y agregó que “es natural que ante un escenario más restrictivo del precio del cobre, de un alto valor de la energía, y donde se tiene una cartera de inversiones muy alta, se detenga el proyecto para encontrar mejores soluciones”.(DF)