FOTO ENAP FACHADA

La venta de Primax podría reportarle US$ 300 millones y ayudaría a la estatal a aliviar su pesada mochila financiera.

La delicada situación financiera de la petrolera estatal Enap, con deudas por US$ 6.335 millones y pérdidas por segundo año consecutivo que sumarían más de US$ 300 millones en 2012, la ha llevado a plantearse la venta de dos activos estratégicos que, además, están entre sus negocios más rentables: se trata de su participación en la red de servicentros Primax en Perú y Ecuador, y los pozos petroleros en Egipto.

«Sabemos que la empresa prepara esto, pero nos opondremos», dice Nolberto Díaz, presidente del sindicato Enap Refinerías de Aconcagua.

Enap entró en 2004 a Perú de la mano del grupo Romero e invirtió US$ 41 millones para comprar juntos los activos de Shell en ese país. Luego de formar Primax, adquirieron las estaciones en Ecuador y hoy están en ambos países. Según fuentes del sector, los activos de Primax valen para Enap unos US$ 300 millones, y de concretarse una venta aliviaría su pesada mochila financiera dado que, sólo en intereses de la deuda, la estatal paga US$ 200 millones anualmente.

Si se concreta la salida de este negocio, Enap dejaría atrás su aspiración de entrar al retail del combustible, actividad a la que intentó entrar, sin éxito, en Chile, cuando ofertó por las estaciones de Terpel, que quedaron en manos del grupo Luksic.

En el caso de Egipto, se desprendería de un activo muy importante para la línea de negocios que aporta el 50% del negocio de Enap, la producción de petróleo. En el país del Nilo, la estatal opera dos bloques: Rommana y East Ras Qattara.

¿Y las refinerías?… venderlas sería un mal negocio

¿Puede Enap vender algo más? Están las refinerías, pero tanto en la estatal como en las restantes distribuidoras de combustibles concluyen lo mismo: no es buen negocio venderlas.

Enap tiene dos, una en Aconcagua y otra en Biobío. Los petroleros dicen que se ubican en lugares estratégicos, lejos de otras plantas refinadoras en región, y además abastecen a un mercado deficitario como es el chileno. «Las refinerías de Enap son de alta complejidad, por lo que pueden
sacar buenos productos con crudos de menor calidad», dice un ejecutivo.

Los números dicen que no hay que vender. En cada refinería se invirtió entre US$ 4 mil millones a US$ 4.500 millones, pero con suerte los «fierros» se enajenarían en US$ 1.500 millones. «Con eso te quedas sin nada, no pueden generar ingresos, y pagas sólo una parte menor de la deuda», señalan.

El problema que viene: crudo más caro

En Enap ya no hay dinero para horas extras. Se redujeron al máximo los gastos en pasajes y viáticos. Los trabajadores tienen que hacer uso de sus vacaciones acumuladas para no comprometer gastos y se están bajando salarios: si hace dos años el trabajador que menos ganaba en Enap obtenía $711 mil, hoy el sueldo base más bajo son $300 mil, pero con los beneficios, sube como 50% más.

Aun con los ajustes, cada día Enap pierde plata. 2013 será el año decisivo: el gerente general Ricardo Cruzat trabaja para lograr un resultado operacional positivo. Para ello, el reciente acuerdo con British Gas para bajar el costo del gas natural licuado es clave, porque permitirá rebajar los costos de operar la refinería de Biobío.

Otro efecto positivo viene del subsidio a Magallanes, que involucra US$ 64 millones. «Antes se hacía política pública en la zona a costa del balance de Enap y ahora eso por lo menos se acabó», dicen en la estatal.

Lo malo es que en 2013 enfrentarán un problema serio. Hoy los crudos que requieren las refinerías de Enap vienen de Ecuador, Colombia y
Brasil, pero están empezando a acabarse y tendrá que traerlos de destinos más lejanos, como Nigeria o Angola. El flete y los aranceles los vuelven más caro. «Por eso es importante para Enap que se apruebe el proyecto que rebaja a cero los gravámenes aduaneros», dicen en la empresa.

Enap versus las petroleras

En noviembre, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) tomó declaraciones a ejecutivos de la industria petrolera y solicitó información a
las empresas. En el sector estiman que la entidad decidirá pronto si formula cargos contra Enap por haber ingresado al negocio mayorista de venta de combustibles o desestima la acusación.

En 2010, Shell -comprada en 2011 por el grupo Luksic y hoy llamada Enex- acudió a la FNE para saber si era correcto que la estatal vendiera a usuarios finales, considerando que también es un proveedor. El ingreso de Enap en este mercado, que se inició con Rodrigo Azócar y continuó bajo el mando de Ricardo Cruzat, ha generado un clima de tensión entre las petroleras y gatilló cambios en el mercado. En el 2011, Enap
informó que no iba a proveer todo el combustible para el norte de Chile y a raíz de ello Enex y Petrobras acordaron arrendar en conjunto barcos para traer hidrocarburos a la zona.

¿Y si la petrolera no existiera?

La pregunta que nadie quiere hacerse: ¿Qué pasaría en Chile si Enap dejara de existir?

En la industria señalan que posiblemente habría que invertir en puertos, estanques y capacidad logística de distribución de combustibles en un
área muy amplia del país. «Desde Coronel al sur: Puerto Montt, Coyhaique, Aysén y Punta Arenas, por ejemplo», precisa un alto ejecutivo. Una instalación de este tipo suele demandar unos US$ 30 millones y el país requeriría varias para poder abastecer a todos.

Aunque el representante sindical Nolberto Díaz dice que se pondría en riesgo el abastecimiento de combustible, los ejecutivos consultados señalan que no habría grandes cambios en cuanto a calidad de los combustibles y que el precio incluso podría bajar. Enap refuta estas afirmaciones y señala que las especificaciones técnicas del país son muy complejas y si un privado comprara en el exterior todos los combustibles, las gasolinas serían mucho más caras.(EMOL)