El Sindicato de Trabajadores de Minera Escondida expresó su “vergüenza y profundo malestar” ante la causa judicial que enfrenta Minera Escondida, por no respetar respetar  la propiedad intelectual de una Pyme local, lo que deja en evidencia que algunos elementos destinados a proteger a los trabajadores en accidentes no contarían con las certificaciones respectivas.

Mediante un comunicado de prensa, el Sindicato N°1 de Trabajadores indicó que “no es posible que Escondida, propietaria de la mina privada de cobre más grande del mundo, y una de las compañías del rubro que mayores ganancias obtiene por la explotación de la riqueza nacional, tenga este tipo de proceder, no respetando la ley chilena y perjudicando a un pequeñoempresario local y a los trabajadores que laboran en esa Pyme”.

Asimismo,  condenaron el proceder de la empresa,  ya que este hecho “viene a dejar al descubierto el nulo respeto y cuidado que la compañía tiene por nosotros, sus trabajadores, ya que las barras anti vuelco de las camionetas y minibuses, en que nos transportamos a diario, no contarían con las certificaciones ni normas que nos puedan dar real seguridad y resguardo de nuestra integridad física y salud ante un posible accidente”.

VIOLAN LA LEY CHILENA

Los trabajadores, aseguran además que “Esta situación, así como nuestras denuncias anteriores, hechas a las autoridades de gobierno, organismos fiscalizadores, medios de comunicación y a la comunidad toda, acerca de que Minera Escondida VIOLA LA LEY CHILENA, no respetando nuestros derechos y sometiéndonos a condiciones de inseguridad permanente en su afán de cumplir metas irreales, demuestran que la compañía tiene un discurso público muy distinto a lo que es su verdadero actuar”.

“La empresa se jacta públicamente de sus políticas Cero Daño y de responsabilidad social con la comunidad, pero lo cierto es que estas políticas, como lo constatan los hechos, encubren una conductacdistinta, completamente errada y perjudicial para los trabajadores, la ciudad y sus distintos ámbitos de acción”, añaden.

Finalmente concluyen que haciendo un llamado a los directivos y jefaturas de la trasnacional a “enmendar el rumbo, a respetar los derechos y la ley vigente, para que ésta sea de verdad un orgullo para todos: para los trabajadores, que le damos vida con nuestro esfuerzo, compromiso y dedicación, y para todos los habitantes de este norte, quienes demandan y merecen respeto y un verdadero compromiso del mundo empresarial con la construcción de comunidades en que predomine un desarrollo con rostro humano y una sociedad del buen vivir”.