La medida extrema, obedece a la negativa de parte de minera Escondida de entregar estabilidad laboral a los trabajadores enfermos o con un familiar que presenta una enfermedad catastrófica, quienes están siendo obligados a aceptar condiciones de egreso impuestas por la compañía.

A las 15 horas de este miércoles 18 de marzo, los dirigentes del sindicato 1 de minera Escondida, Carlos Allendes y Juan Rivas, iniciaron una huelga de hambre de carácter indefinida.

En una carpa levantada en las afueras del edificio corporativo de Mel, los dirigentes iniciaron una nueva protesta en contra del plan de retiro, no sin antes ser sometidos a un control médico por parte del personal de REM.

Carlos Allendes, uno de los dirigentes en huelga de hambre, dijo que “se trata de la acción más radical contemplada en nuestro plan de movilización en rechazo al plan de retiro presentado por la empresa. Vamos a permanecer en huelga el tiempo que sea necesario, para sensibilizar a minera Escondida respecto de las nefastas consecuencias del plan de retiro impuesto”.

Por su parte, Patricio Tapia, explicó que “si bien se han logrado acercamientos con la empresa que han permitido una extensión de los beneficios ofrecidos. No obstante, en estos momentos nuestra lucha es por la estabilidad laboral de los trabajadores, en especial de aquellos que están enfermos o que tiene algún familiar con enfermedad catastrófica”.

En la oportunidad, los dirigentes del sindicato 1 Mel fueron acompañados, por el presidente de la Federación Minera de Chile, Gustavo Tapia, y el secretario general de la FMC, Ronald Salcedo, quienes respaldaron las acciones realizadas por los dirigentes de Escondida.

“Nos preocupa el accionar de las empresas mineras, que a través de la reducción de personal, pretenden mejorar su productividad, sin que el gobierno o las autoridades de turno, puedan hacer mucho por la defensa de los intereses de los trabajadores”, señaló Gustavo Tapia.