La presencia del coronavirus en minería se dio a conocer públicamente el 27 de marzo, cuando se hacía mención a los dos casos positivos y confirmados en División El Teniente de Codelco. Casos que se hacían ver como aislados y que su contagio correspondería al ámbito del descanso laboral, dejando fuera de cuestionamiento al manejo de las medidas preventivas adoptadas en el rubro.

De eso ya han pasado casi 3 meses y mientras se ha seguido asegurando profusamente por parte de representantes del gremio y del gobierno, que los protocolos de salud y seguridad confeccionado por las grandes compañías mineras del país (transnacionales) y aprobado por las autoridades sanitarias, han dado excelentes resultados en su implementación y manejo, siendo este rubro considerado como un «ejemplo» dentro todas las actividades económicas del país.

Sin embrago, los representantes de las siete organizaciones que hoy componen la Coordinadora de Trabajadores de la Minería, ven con gran preocupación el aumento de casos que se han presentado en las distintas faenas del país, de los cuales aún no se tiene una cifra oficial. Sin ir más lejos, hace un par de días el rubro lamentó el fallecimiento del primer trabajador contagiado por coronavirus en Codelco Chuquicamata.

Esta lamentable noticia, sacó a a luz pública la precariedad y falta de rigurosidad en los procedimientos preventivos para evitar los contagios en faenas de Chuquicamata, como lo señalaron los dirigentes del Sindicato Nº3 de aquella división, así como también lo reafirmara la Federación de Trabajadores del Cobre, en un comunicado público.

Ante este inquietante escenario que tiene en alerta a las y los trabajadores de la minería, la FMC, FTC, FESUMIN, FESUC, FESAM, CONFEMIN y CTC, a través de sus presidentes realizaron una videoconferencia para evaluar los distintos panoramas sanitarios que se viven en las faenas propias de cada organización, haciendo un levantamiento de la información referida a número de contagios confirmados y compartiendo datos respecto a la eficiencia de los protocolos preventivos establecidos, para coordinar acciones en conjunto con el fin de que se tomen medidas por parte de las autoridades frente a una clara muestra de que la situación no se encuentra del todo controlada.

La minería es uno de los rubros que desde iniciada esta emergencia sanitaria en Chile, no ha detenido sus operaciones. Se ha privilegiado la continuidad operacional en pro de salvaguardar la economía del país, que como todos sabemos, se sustenta en gran mediada en su commoditie por excelencia, el cobre.

En este sentido, el presidente de la FMC, Gustavo Tapia Campos, señaló, «Si las condiciones de seguridad de las y los trabajadores no son las óptimas y además no existen las garantía de lo contrario, no es posible que se siga avalando por parte de las empresas y el gobierno, la prevalencia del negocio minero por sobre la vida de quienes lo hacen posible».

Finalmente, los dirigentes manifestaron que el plan de acción contempla el oficiar a diferentes organismos gubernamentales pertinentes, Ministerios del Trabajo, Minería y Salud para hacerles llegar las inquietudes y perspectiva de las y los trabajadores frente a este aumento de casos en el sector, como así también, la escasa colaboración por parte de las compañías para transparentar los datos respecto a las cifras de casos confirmados y su trazabilidad. Asimismo, se buscará espacios de diálogo con representantes de los diferentes gremios del sector.

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Federación Minera de Chile