Un acuerdo de este tipo crearía a la tercera minera verdaderamente global, detrás de BHP Billiton y Rio Tinto.

FOTO FUSIÓN XSTRATA GLENCORE

Todos se preguntan cuál será la próxima jugada del director ejecutivo de Glencore, Ivan Glasenberg, después de que cierre el próximo mes la compra por US$ 37.000 millones de Xstrata.

Las especulaciones es que será algo grande. Glasenberg podría estar planeando la compra de Anglo American, ya que la firma opera a su nivel más barato en relación con sus utilidades de cualquier rival, señalaron fuentes cercanas al directivo consultadas por Bloomberg.

También podría considerar acuerdos de menor tamaño como la compra de Eurasian Natural Resources, con operaciones en la República Democrática del Congo, lo que complementaría los negocios de Glencore. First Quantum Minerals podría también ser un objetivo, según Sanford C. Bernstein.

“No veo por qué Glasenberg no debería tratar de nuevo con otra compra”, comentó a Bloomberg el analista de minas de Bernstein, Paul Gait. “Si quiere continuar expandiéndose tiene dos opciones: jugársela por el Congo a través de ENRC o First Quantum y ser una minera del tercer mundo, o establecer una entidad de riesgo más bajo al fusionar los activos operativos de Anglo y Xstrata”. Los rumores sobre Glasenberg hacen más ruido ahora que el resto de los CEO de la industria han quedado en el camino.

En las últimas semanas, Cynthia Carroll de Anglo y Tom Albanese de Rio Tinto renunciaron después de reportar una seguidilla de amortizaciones en proyectos con problemas y adquisiciones desastrosas. Marius Kloppers, CEO de BHP Billiton, también dejará la empresa, y Mick Davis, a la cabeza de Xstrata, se alejará de la compañía después de que Glasenberg insistió en que la administraría solo.

Entre las mayores del mundo


Una fusión con Anglo American daría al CEO de Glencore un rol más destacado en Sudáfrica, donde Anglo fue fundada hace casi 100 años y de donde proviene la mitad de sus ganancias operativas. Sus activos de concentrado de hierro, cobre y carbón, que están entre los mayores del mundo, podrían beneficiar a Glencore, indicó el analista de Liberium Capital, Richard Knight.

Un acuerdo de este tipo crearía a la tercera minera verdaderamente global, detrás de BHP Billiton y Rio Tinto. Mientras busca contener los excesos de costos, las acciones de Anglo han caído más de 20% en el último año, dejando a la firma transando a un valor de empresa que es 4,9 veces sus ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización. Eso es menos de la mitad del múltiplo de la compañía hace dos años y el más barato entre las compañías mineras de metales y proveedores de materias primas con más de 
US$ 20 millones en valor, según datos de Bloomberg. Anglo es “un activo no querido”, acotó Knight. “Glencore tiende a ir por cosas en que las otras personas no se fijan”.(DF)