En medio de un acalorado debate, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Reforma Laboral a pesar del rechazo en bloque que la oposición realizó a la iniciativa. En tanto, los trabajadores sostienen que no apunta al problema de fondo: equilibrar las relaciones laborales, por lo mismo convocaron a un paro nacional este jueves.

El proyecto de Reforma Laboral enviado por el Gobierno, vivió una jornada clave este miércoles cuando la Cámara de Diputados aprobó gracias a los votos de los parlamentarios de la Nueva Mayoría, lo que contrarrestó el rechazo en bloque de la oposición a la iniciativa, situación que algunos parlamentarios de esa tendencia ya habían adelantado.

La medida fue aprobada con 67 votos a favor 42 en contra y una abstención, con lo que ahora llegará al Senado en donde, tanto congresistas como trabajadores, esperan que el proyecto sea modificado de acuerdo a las expectativas de cada una de las partes.

Entre los puntos que más tensión generan entre el mundo político y el laboral está la extensión de los beneficios a trabajadores no sindicalizados, los pactos de adaptabilidad laboral y la negociación por rama, no obstante, Nolberto Díaz vicepresidente de la CUT, sostiene que esta Reforma es sólo el primer paso, y que aún quedan deudas pendientes con el mundo sindical, y espera que en el Senado se corrijan estas falencias del proyecto.

“Este es el primer trámite, y como primer trámite este es un paso, un paso de una larga deuda que existe con el mundo del trabajo. Este proyecto no resuelve todos los problemas de los trabajadores, pero avanza. En qué avanza, avanza en derecho a huelga, avanza en el fin a los grupos negociadores, avanza en terminar con paralelismos, pero deja pendiente la negociación más allá de la empresa, deja pendiente la negociación más allá del núcleo propiamente empresarial, por tanto existe una deuda pendiente. Ahora nosotros esperamos que estos mínimos se aprueben, y seguimos esperando que el Senado corrija aquellas cosas que faltan. Esta es una Reforma Laboral del Gobierno. Esta no es la Reforma Laboral de la CUT. Esta Reforma Laboral del Gobierno avanza menos de lo que esperábamos, pero avanza”.

Oscar Olivos, presidente de la Central Autónoma de Trabajadores (CAT) coincidió con Díaz en que la iniciativa aprobada por la Cámara es un avance, sin embargo el hecho de no haber incluido puntos como el reemplazo de trabajadores en huelga y la negociación colectiva por rama, le quitaron base de apoyo desde el mundo laboral a este cuerpo legal.

“Yo creo que el proyecto en sí algo avanza en la necesidad que tienen los trabajadores. Pero nosotros fuimos bastante claros en el sentido de que el tema del reemplazo en huelga, que para nosotros no puede ser; el tema del despido injustificado, la negociación por rama de actividad, eran temas claves que podían haberle dado al proyecto una sustentabilidad más importante dentro de las expectativas de los trabajadores”.

Quien discrepó sobre esta visión fue la investigadora de Fundación Sol, Valentina Doniez, para quien este proyecto, definitivamente, no garantiza la libertad sindical ni transforma en mayor medida las relaciones laborales que se construyeron en Dictadura, por lo que no existiría un punto medio, o se respeta la libertad sindical o continuamos por el mismo camino seguido hasta ahora.

“Los trabajadores tienen la última palabra en esto, pero llevando 35 años esperando un cambio en las relaciones, especialmente desde 1990 que, teóricamente, vuelve la democracia y no hemos tenido ninguna transformación en este sentido, entonces es un poco tardío para ser un primer paso, y me gustaría clarificar que, en realidad, aquí es difícil que haya medias tintas”.

Finalmente, tanto trabajadores como investigadores coincidieron en sus críticas al discurso realizado tanto por personeros de derecha, al igual que algunos miembros de la Nueva Mayoría, sobre el efecto negativo que tendría esta reforma sobre el empleo y el crecimiento económico de nuestro país, el cual calificaron como una falacia y un discurso del terror.(RADIO U. DE CHILE)